San Pablo (AFP, ANSA) - La industria automotriz brasileña tuvo un octubre negro con la caída mensual de las ventas de 11%, la primera en nueve años, y la reducción de la producción en 1,3% respecto del mismo mes de 2007, consecuencia de la falta de crédito originada por la crisis financiera internacional. La contracción de las ventas a crédito forzó al gobierno a liberar u$s 2.000 millones para financiar ventas de automóviles y reactivar el funcionamiento del sector.
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«Estamos sintiendo los efectos de la restricción de liquidez y la dificultad de conseguir crédito», afirmó el presidente de la Asociación Nacional de Fabricantes de Vehículos, Jackson Schneider. No obstante, juzgó que « noviembre será diferente a octubre y cerraremos el año con una expansión importante tanto en producción como en el mercado interno».
El industrial admitió que ante la caída de la demanda y el aumento de las existencias los fabricantes ya empezaron a restringir la producción, a través del recorte de horas extras y la concesión de licencias.
En los últimos días, General Motors, Fiat, Honda, Volkswagen y Ford anticiparon licencias colectivas extraordinarias entre noviembre y diciembre para unos 25.000 trabajadores en Brasil.
Pese a todo, el empleo en las plantas de montaje creció en octubre 0,2% con relación al mes anterior y 9,7% con relación a octubre de 2007, informó Schneider.
La caída de las ventas se atribuye a la distorsión que genera la paralización del crédito interbancario por la crisis internacional, ya que la mayor parte de ellas se realiza con financiamiento. La participación de las ventas a crédito en el total de licenciamientos bajó de 65% a comienzos de año a 59% en octubre, con una pronunciada caída en las dos últimas semanas.
Optimismo
«No vamos a permitir que la gente pobre deje de comprar su auto», había dicho recientemente el presidente Luiz Lula da Silva.
Por eso, Schneider recibió con optimismo la decisión del gobierno de soltar u$s 2.000 millones para financiar las ventas de las automotrices a través del Banco do Brasil, pues «volviendo el flujo de crédito a la normalidad, la expectativa es tener un 2009 positivo».
La medida fue anunciada ayer por el ministro de Hacienda, Guido Mantega, quien estimó que el monto será suficiente para que haya líneas de crédito en noviembre y diciembre y mantener, de ese modo, las ventas en un nivel elevado.
La liberación de encajes bancarios por el Banco Central «ya estimuló a muchos bancos a actuar en el crédito interbancario, lo que tendrá efecto en las próximas semanas», recordó Schneider.
La venta de automóviles nuevos, nacionales e importados, cayó en octubre a 239.200 unidades, 11% menos que en setiembre pasado y 2,1% menos que en igual mes de 2007.
La producción, en tanto, fue de 296.300 vehículos, 1,3% menos que en setiembre, y 0,3% menos que en octubre del año pasado.
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