11 de noviembre 2003 - 00:00

Bueno: Brasil limitaría sus exportaciones

El secretario de Industria, Alberto Dumont, planteó ayer a su par brasileño, Márcio Fortes, la preocupación del gobierno argentino por el reciente decreto de Luiz Inácio Lula Da Silva que encarece las exportaciones argentinas a Brasil. Además, llevó los reclamos de los productores argentinos de textiles y de electrodomésticos de línea blanca, que denuncian una avalancha de importaciones de ese origen, logrando un compromiso de evaluar en una reunión técnica a fin de mes algún mecanismo para limitar esas operaciones.

Esto se trató en el primer encuentro de la Comisión de Monitoreo del Comercio entre ambos países, realizada en Rio de Janeiro. Con los números en la mano, los negociadores brasileños aceptaron, según la versión oficial, que efectivamente hay un aumento desmedido de sus exportaciones en algunos productos de esos rubros y que debe ser atendido. Aunque se rechaza el uso del término «salvaguarda», la solución al tema pasará por algún mecanismo semejante que -se aclara-debe ser compatible con el marco legal del Mercosur y contar con el acuerdo voluntario de las empresas involucradas.

En la Argentina, parte del empresariado denuncia que Brasil tiene una visión del Mercosur que relega a la Argentina al rol de productor y exportador de bienes primarios, reservándose la posibilidad de desarrollar más su industria. Los negociadores brasileños respondieron a los planteos argentinos por los textiles y los electrodomésticos con una queja por la premezcla de trigo, producto que paga 5% de retenciones en la Argentina contra 20% del trigo propiamente dicho, por lo que su ingreso se vio favorecido en ese mercado.

En lo que hace al decreto de Lula que encarece las importaciones de insumos al aplicarle un impuesto interno que financia la seguridad social, los representantes brasileños insistieron en su postura de que no afecta específicamente a los exportadores argentinos. Es sabido que el impuesto no se aplica concretamente al producto importado cuando ingresa en Brasil, pero sí en su circulación a través de la cadena productiva, por lo que llegará más caro a los consumidores. Pese a las explicaciones brasileñas, en la Secretaría de Industria creen que el tema requerirá una evaluación técnica cuidadosa para determinar en qué medida se verán afectados los exportadores nacionales, que podrían sufrir discriminación en ese mercado.

Con respecto a la evolución del comercio bilateral, Brasil sostiene que se está produciendo un repunte de sus compras a la Argentina, por lo que el año terminará con un saldo favorable a nuestro país. La duda, en todo caso, se traslada a lo que ocurrirá el año próximo, cuando comience a regir la reforma tributaria de Lula -el mencionado decreto y un proyecto que trata el Congreso-, que encarece las compras al exterior y desgrava las exportaciones.

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