La economía continúa dando señales positivas. Con el reciente aumento a jubilados, habrá un impulso adicional que, en definitiva, asegurará un PBI con alza de 8% este año. El gobierno sigue, con más medidas, motorizando la economía. La política monetaria es expansiva (aumenta el circulante) y la fiscal también, con incremento del gasto público. No debe sorprender así que el crédito privado se mantenga en alza. Es buena señal y un buen indicador de la actividad. Va de la mano del significativo aumento de los depósitos en bancos. En este contexto, la inflación no bajará: se ubicaría en 12% por segundo año consecutivo.
El desempeño del crédito bancario al sector privado continuó a ritmo acelerado. En abril, según datos del BCRA, la tasa de crecimiento se ubicó en 4,1%.
Los préstamos bancarios a empresas e individuos se siguen acelerando. Según datos difundidos por el Banco Central, aumentaron 4,1% en abril contra marzo y ya acumulan un incremento de 38,5% en los últimos doce meses. Los préstamos al consumo y los adelantos en cuenta corriente, es decir líneas de corto plazo, son los que siguen liderando la suba. Pero también están creciendo, aunque a menor ritmo, las líneas de largo plazo. Por ejemplo, los créditos hipotecarios se incrementaron alrededor de $ 110 millones en el mes (poco más de 1%) y 40% de los que tomaron nuevos préstamos lo hizo por montos superiores a $ 100.000. Esto incrementa significativamente la cifra promedio de otorgamiento que se venía dando hasta ahora. A continuación, los principales datos que surgen del Informe Monetario del Banco Central:
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La caída de los depósitos transaccionales se vio compensada por el incremento del circulante en poder del público. Este último aumentó $ 390 millones (0,9%), aunque en términos reales su variación fue nula.
Los depósitos a la vista se redujeron $ 1.320 millones (2,1%). Hubo un aumento de las colocaciones del sector privado ($ 770 millones), pero más que compensado por la caída de las colocaciones del sector público ($ 2.090 millones).
Los plazos fijos, en cambio, tuvieron un incremento de 4,2% en el mes, evidenciando una suba de $ 2.170 millones. Este aumento estuvo impulsado por depósitos minoristas, mientras que las colocaciones mayoristas se mantuvieron relativamente estables.
En tanto, los depósitos en moneda extranjera crecieron u$s 250 millones el mes pasado. Más de la mitad se explica por las colocaciones del sector público, que ascendieron a u$s 135 millones, producto de las compras de divisas del Tesoro en el mercado.
El crédito al sector privado continuó mostrando un fuerte ritmo de crecimiento. En abril se registró una tasa interanual de 38,5% en términos nominales y de 24% en términos reales.
El stock de préstamos bancarios representa 9,7%, cifra que si bien resulta 2,7 puntos porcentuales superior a la mínima registrada dos años atrás, «aún resulta pequeña».
Liderado por los documentos vinculados con exportaciones, los préstamos en dólares crecieron u$s 200 millones el mes pasado.
Los préstamos al consumo crecieron durante marzo $ 560 millones (4%), mientras que las financiaciones con tarjetas de crédito aumentaron 2%.
Los créditos hipotecarios registraron once meses consecutivos de crecimiento. En abril subieron poco más de 1% y aumentaron $ 110 millones.
En la línea de crédito a más corto plazo las tasas de interés activas descendieron levemente. No obstante, para las financiaciones a más largo plazo se registraron algunos incrementos.
En el caso de los préstamos personales se registró un descenso en la tasa promedio que llegó a 0,2%, finalizando en un nivel de 24,8%.
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