La economía se expandió a una tasa anual cercana a 10% en el segundo trimestre del año, al mayor ritmo en 12 meses y de esta forma, 2005 cerraría con un crecimiento superior a 7%, según proyectaron tanto economistas privados como funcionarios del equipo económico. El INDEC dará a conocer las cifras oficiales del segundo trimestre de 2005 del PBI el 15 de setiembre, cuando se confirmaría esta tendencia.
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La inversión habría sido el principal motor de la aceleración y a pesar del contexto de incertidumbre política que se avecina, y entre los economistas se empieza a hablar de una «inercia de crecimiento» que no se frenaría en la segunda mitad del año.
Luego de un primer trimestre poco alentador, en el cual la inversión cayó en relación con el período anterior y la recuperación del PBI se frenó, los rostros de preocupación de los economistas que acompañan a Roberto Lavagna y la mayoría de los privados se verían más optimistas. «La inflación, el postergado cierre del canjede la deuda y las idas y vueltas con el FMI» eran los factores que justificaron el menor crecimiento de comienzos de año. La evolución económica de los últimos tres meses no estuvo, sin embargo, ajena a esta influencia, pero «los mercados aprenden a convivir con la inflación» y se vislumbra «una especie de inercia que impulsa el crecimiento», consideró a este diario un economista de una conocida firma de inversión del exterior.
• Exportaciones
Dos de los principales componentes del PBI, consumo e inversión, mostraron durante el segundo trimestre aumentos interanuales de 9,5% y 22% respectivamente.
En tanto, el tercer ingrediente del indicador, las exportaciones netas, no evolucionó en la misma dirección y cayó 21%. El superávit comercial -fruto de un fuerte incremento en las importaciones junto con la mejora en la actividad industrial-se redujo desde u$s 3.897 millones en el segundo trimestre de 2004 hasta u$s 3.075 en el último período. De esta forma, la inversión en términos del producto se ubicaría a fin de este año en 21% y alcanzaría el máximo registrado desde 1998. No obstante, en la cartera que conduce Roberto Lavagna reconocen que para mantener tasas de crecimiento en torno a 6% anuales es necesario que la inversión suba más y represente 25% del producto.
Si bien los economistas no son ajenos a los riesgos que implica la aceleración de la inflación, las expectativas de crecimiento para este año se ubican por encima de 7 por ciento.
Los remedios más aconsejados para contener las subas de precios son contradictorios y hay quienes aconsejan medidas keynesianas como quienes adoptan exactamente la postura contraria. De estos últimos se escuchan recomendaciones basadas en la suba de tasas de interés y en la contracción del gasto para « enfriar la economía». Sin embargo, el gobierno pareciera no estar siguiendo estas recomendaciones. «En las últimas licitaciones de deuda se hizo explícito el deseo oficial de no convalidar una suba de tasas, por lo que no creo que sea ésta la herramienta que se utilizará para controlar la inflación, aunque no descarto que el Banco Central debería hacerlo», sostuvo Javier Alvaredo, economista de MVA Macroeconomía.
«Sin embargo, por más que haya un incremento de tasas, ya hemos visto que el impacto que tuvo en el nivel de préstamos ha sido prácticamente nulo, y tampoco redujo la demanda por circulante», aseguró el economista.
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