El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, salió ayer a respaldar la sanidad del ganado de su país y a garantizar seguridad alimentaria a los exigentes consumidores tras la aparición de un caso de encefalopatía espongiforme bovina (mal de la «vaca loca») confirmado en uno de los rodeos del estado de Washington.
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Bush sostuvo que su gobierno había dado los pasos correctos para asegurar la sanidad de la carne y que los estadounidenses podían consumirla con confianza. «Yo comí carne hoy y continuaré comiendo carne», dijo Bush ayer a los reporteros tras una partida de caza en Falfurrias, en el estado de Texas, cerca de su rancho privado.
En el pasado, los países en los que se descubría un caso de la enfermedad de la «vaca loca» han debido esperar un largo tiempo antes de que las naciones importadoras reanudaran sus compras.
• Origen
Formalmente conocida como la encefalopatía espongiforme bovina, la enfermedad de la «vaca loca» es provocada por proteínas deformes conocidas como priones. La enfermedad es mortal y puede propagarse a los seres humanos al comer ganado contaminado. La variación humana de la enfermedad provocó 137 muertes, la mayoría en Gran Bretaña, hace una década.
El gobierno del presidente George W. Bush anunció esta semana algunas medidas nuevas contra la enfermedad, entre ellas una prohibición de utilizar el ganado «deprimido», el que está demasiado enfermo o herido para caminar, en la cadena de la alimentación humana, y límites adicionales al manejo de partes del ganado que presentan mayores riesgos de contener priones. Con las nuevas medidas, los funcionarios dijeron que no debería haber dudas de que la carne vacuna de Estados Unidos puede consumirse sin temor.
• Cambios
Los funcionarios de ese país reconocen que están pidiendo más flexibilidad de sus socios comerciales que la que Washington mostró en el pasado, pero afirman que los niveles internacionales han cambiado a medida que los científicos han aprendido más sobre la enfermedad de la «vaca loca» y cómo controlarla. «Así que, de hecho, si bien pudimos haber sido parte del problema en el pasado, hemos emprendido un papel muy activo en términos de tratar de cambiar el nivel», dijo Ron DeHaven, jefe de la unidad de veterinaria del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, en una conferencia de prensa el miércoles.
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