Dos entidades que agrupan a los comerciantes dieron a conocer ayer sus encuestas sobre la evolución de las ventas en julio. Si bien los trabajos no coinciden en las cifras que arrojan, en ambos se evidencia algo que el sector minorista ya viene advirtiendo desde hace algunos meses: las ventas entraron en una meseta de la que ni el aguinaldo las rescató. Así, en la encuesta de la Cámara Argentina de Comercio (CAC) más de 70% de los consultados dijo que su facturación fue igual o inferior al mismo mes de 2004, y sólo 29,2% dijo haber registrado un incremento. En cambio, la CAME (Confederación de la Mediana Empresa) afirma que durante el séptimo mes del año las ventas minoristas treparon 2,2% en relación con julio de 2004, «alentadas sobre todo por el cobro del aguinaldo».
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En el trabajo elaborado por la CAC, 40,5% de los consultados afirmó que sus ventas reales se mantuvieron sin cambios en relación con julio de 2004, mientras que 30,3% manifestó haber vendido menos que el año pasado. Agrega que del análisis sectorial surge que el rubro aparatos, artículos y equipos domésticos fue el de mayor crecimiento, con 48,6% de los encuestados manifestando haber vendido más. Lo siguen textiles, vestimenta, calzado y ropa de cuero (45,9%), óptica, fotografía, relojería y joyería (41,3%). En la otra punta del espectro (rubros que dijeron haber vendido menos) se ubican juguetes, artículos para esparcimiento y deportes (70,9%) y flores, plantas y animales domésticos (64%). Sin embargo, lo más llamativo es que las ventas reales de julio fueron iguales o menores que las de junio para 78,5% de los comerciantes, y sólo 21,5% registró subas. Esto indica, nuevamente, que, a pesar del aguinaldo, las vacaciones de invierno y otros factores estacionales que habitualmente hacen crecer la facturación, en julio se consolidó una incipiente retracción en la venta en comercios. El dato se complementa con los conocidos a fin de la semana pasada, cuando se reveló que las ventas en supermercados habían caído más de 2%, sobre todo en virtud de la suba de precios. La suba interanual en supermercados (cerca de 8%) se corresponde casi linealmente con el incremento del índice de precios al consumidor, por lo que cabe inferir que a valores constantes se vendió un número similar de unidades.
La CAC apunta que a los comerciantes del interior está yéndoles mejor que a los de Capital y del GBA, lo que evidenciaría una vez más que el «efecto soja» sigue pesando en el consumo. De todos modos, casi a ninguno de los encuestados le da como para incrementar su plantilla: 93,8% de los comerciantes dijo no haber incorporado personal (tampoco efectuaron despidos).
En relación con los precios, la expectativa inflacionaria también parece consolidarse, porque 65,8% de los encuestados prevé aumentos de precios para el próximo trimestre, lo que convierte a julio en el mes que registró una suba más significativa en ese rubro.
Por su parte, la CAME afirma que las ventas minoristas subieron 2,2% en julio contra igual mes del año pasado, «alentadas por el cobro de los aguinaldos, las adelantos de liquidaciones y créditos para el consumo». El informe explica que «el mayor monto de aguinaldo que recibieron los asalariados luego de los ajustes que se realizaron en los últimos tiempos fue un factor clave para impulsar la demanda».