27 de julio 2001 - 00:00

Cardoso culpa a la Argentina por el acuerdo con el FMI

Cardoso culpa a la Argentina por el acuerdo con el FMI
Brasilia - A Brasil le cuesta asumir que hoy depende del Fondo Monetario Internacional. Es la segunda vez en su historia que utilizará préstamos del FMI. Las dos veces que lo hizo fue en la gestión de Fernando Henrique Cardoso; demasiado para un país que se enorgullece de su nacionalismo porque su gente no ahorra en dólares y desprecia al FMI.

Pero esa época de «vivir con lo nuestro» terminó de morir con los periodistas, después de un seminario del FMI. «Tenemos la opción de continuar en algo si queremos el préstamo. Está claro que existen opciones», dijo Fraga.

«No es una posibilidad; si decidimos que es para nuestro beneficio es una certeza», dijo Fraga al referirse al crédito.

Brasil tenía un blindaje de u$s 41.500 millones otorgado en 1998 por la crisis rusa. El gobierno se jactó de utilizar sólo el primer tramo (u$s 7.500 millones), pagarlo anticipado y devolver el resto. Este blindaje vence el 1 de diciembre próximo y ya se están utilizando fondos de ese acuerdo para controlar al dólar. A Brasil le quedan desembolsos aprobados de préstamos de ese blindaje por unos u$s 650 millones y, tentativamente a mediados de setiembre, el directorio del Fondo tomará una decisión sobre desembolsos por otros 547 millones.

Fraga dijo que las expectativas sobre si habrá acuerdo con el FMI en las próximas semanas son prematuras. «Tenemos tiempo, veo que si es necesario y si es de nuestro interés vamos a tener flexibilidad para desarrollar un nuevo programa. No es una necesidad de hoy para mañana, o ni siquiera de semanas. Tenemos tiempo para evaluar y discutir», explicó. El mercado no cree que Fraga tenga dudas sobre si va a tomar o no el préstamo del FMI, por eso el real ayer bajó, a pesar de que el riesgo-país de la Argentina subió muy fuerte. Ya imaginan los dólares del FMI en las reservas brasileñas.

• Riesgo alto

Brasil no tiene otra fuente de crédito que ésta, porque no puede emitir bonos en el mercado de capitales ya que tiene un riesgo-país cercano a 1.000 puntos básicos, que implica una tasa de interés de 16%, que es muy alta para endeudarse. Brasil vio la historia argentina y ya sabe cuál es el resultado de tomar dinero caro: se dispara más el riesgo-país.

Fraga se reunió ayer con el presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan; el director gerente del FMI, Horst Kölher; el subsecretario del Tesoro, John Taylor, y funcionarios del Banco Mundial.

El segundo hombre en importancia del Ministerio de Finanzas de Brasil, Amaury Bier, se reunió con el FMI el miércoles para discutir la extensión del actual préstamo con el organismo.

Quien no parece tener las dudas de Fraga es Fernando Henrique Cardoso.

En una entrevista que publicó ayer el «Correo Braziliense» dijo que «es preciso tener un colchón de protección. Y tenemos. Si fuese necesario pediremos apoyo al FMI. El Fondo puede socorrernos inmediatamente, con 18.000 o 20.000 millones de dólares».

• Posición fuerte

Para el mandatario, Brasil tiene en este momento una posición «fuerte y respetada» ante el FMI porque «está con las cuentas equilibradas y porque tiene capacidad para decidir el futuro próximo».

Cardoso culpó a la crisis argentina de las desgracias de Brasil. «Ellos reaccionan a nuestros productos imponiendo aranceles elevados a la importación», fue uno de los cargos. El otro: «Sin ninguna razón objetiva, los analistas de mercado concluyen que si la Argentina está en dificultades, Brasil también estará. Entonces, los capitales financieros, que son cobardes, se retiran». Por eso, concluyó Cardoso, el dólar subió casi 30% en lo que va del año.

Cardoso explicó que el país tiene problemas con su deuda externa y quiere alargar los vencimientos. «Brasil debe hoy cerca de 90.000 millones de dólares. Las reservas están en torno de los 35.000 millones. Faltan, por tanto, 55.000 millones, menos de 10% del PBI», explicó y aseguró que la deuda que más le preocupa es la de las empresas brasileñas en el exterior, que asciende a 120.000 millones.

Según cifras del Banco Central publicadas ayer, la deuda externa brasileña es de u$s 239.000 millones, de los que 209.900 millones corresponden a la de medio y largo plazo, y 29.100 millones, a la de corto plazo.

El sector público no financiero responde por 38,4% de la deuda externa total, mientras que el sector privado y el público financiero absorben 61,6%.

El nivel de reservas de Brasil es de u$s 35.900 millones, pero no puede tener menos de u$s 25 mil millones de acuerdo con lo pactado con el FMI. Por eso del préstamo sólo podrá aportar u$s 11 mil millones para intervenir en el mercado, que se sumarán a los 6 mil millones que tiene ahora y los larga de a u$s 50 millones diarios, para frenar la suba del dólar.

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