5 de diciembre 2001 - 00:00

Cavallo actuó como aclarador de dudas

Domingo Cavallo montó ayer en la Casa de Gobierno un consultorio de urgencias. Sentado junto a los ministros y al Presidente, dedicó la reunión de los martes del gabinete a responder, cual ventanillero de banco, preguntas de sus colegas sobre cómo navegar las medidas económicas del «plan freezer».

La vedette de las consultas, en esta suerte de «Mingo escucha», se la llevó la duda colectiva de la clase media argentina sobre cómo pagarle a la mucama.

El Presidente estimuló la reunión con una noticia: que Chrystian Colombo no estaría presente por enfermedad (se pasó la mañana en cama preparándose para la cumbre de la tarde con su amigo Ramón Puerta y el Presidente). Y con una encuesta alentadora que le había acercado un ministro: 40% de la gente apoya las medidas; 60% las rechaza. No está mal, comentó el Presidente. Cavallo se interesó en el autor de la muestra. «Mauro», musitó desde el fondo Héctor Lombardo. ¿Quién? Mauro Viale, en el programa de TV, le aclararon al Presidente. Quedó flotando en el aire una mezcla de alegría y de duda. Lombardo, saben todos, es coordinador de esa rutina de los mediodías.

Cavallo
siguió escuchando inquietudes y repitió la lista de advertencias y recomendaciones que ha hecho el gobierno al público en las últimas 48 horas. José Dumón, que después de todo es un productor agropecuario, se interesó sobre cómo funcionará el nuevo plan con los trabajadores rurales. Cavallo repitió que en ese sector seguirá usándose el efectivo.

Cuando vio que el clamor colectivo era sobre cómo pagarles este mes a las mucamas de los ministros, repitió la fórmula de la cuenta gratis y la inscripción en AFIP y ANSeS.

Cavallo
apuraba la reunión porque decía estar demandado en su oficina. Demoró la salida cuando le preguntaron sobre el trámite del canje de la deuda.

«El comienzo de la semana ha sido bueno; algunos esperaban un lunes de pánico, pero ya ven que no fue así»
, arrancó el ministro. Vinculó el desorden de los mercados con ese mismo trámite de deuda. «Con la deuda local nos fue fantástico, hemos hecho un canje por $ 52 mil millones, quedan apenas $ 7 mil millones con tenedores individuales de acá, pero descuenten que salió bien.»

De la Rúa:
¿Y el canje de afuera?

Cavallo:
Lo primero es entender que no podíamos hacer el canje de afuera y de adentro simultáneamente, porque hubiéramos sufrido una doble presión.

La salida de depósitos no impidió el canje local exitoso.

De la Rúa:
¿Qué viene ahora?

Cavallo: Viene una etapa dura, porque siguen especulando en contra los que se colocaron en dólares esperando la devaluación y siguen atacando al peso para que devaluemos. También nos atacan los que están jugados a que los papeles defaulten. Pero nada de eso va a pasar, no les crean a los que hablan de más.

La operación del canje de la deuda con los tenedores internacionales, aunque va a ser más dura, se hace con éxito, porque los de afuera ya ven qué pasó con el canje doméstico.

El ministro agregó que la etapa que se inicia es más compleja.
«Piensen -advirtió- que la Argentina va a negociar con los acreedores externos en los diversos países donde están depositados los bonos de la deuda externa argentina, que significa una tarea más compleja por las legislaciones de cada Nación.»

«Quizá
-agregó-, nos vamos a encontrar a muchos tenedores de la deuda argentina sin mayor convencimiento por pagar determinado porcentaje de las tasas de interés que tienen fijados los bonos.»

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