1 de junio 2001 - 00:00

Cede tensión por Aerolíneas: pagan sueldos y se aleja quiebra inminente

Finalmente, hoy el gobierno girará a Aerolíneas Argentinas los 16,2 millones de pesos comprometidos la semana pasada y que serán destinados al pago de los sueldos de abril todavía no percibidos por los empleados de la empresa. La medida, dispuesta ayer mediante una reasignación presupuestaria, ayudaría a distender el clima en torno a la crisis de la compañía local. Simultáneamente, el hecho de que el anuncio haya sido hecho por el ministro Domingo Cavallo parece indicar que el tema dejó ya de ser resorte exclusivo de la titular de Trabajo, Patricia Bullrich. Pero sobre todo indicaría que, por el momento, el gobierno descartó la quiebra como un escenario inminente, porque nadie cree que Cavallo pondría 16,2 millones a una empresa que ya se quedaría "sin resto", según amenazaron el lunes en Madrid los representantes de la SEPI. De acuerdo con trascendidos confiables, el gobierno de Fernando de la Rúa tiene la seguridad de que los españoles harán un aporte de capital de 350 millones de pesos. En principio, se cree que ya hoy la SEPI pediría autorización al Consejo de Ministros de España para adelantar fondos a cuenta de esa capitalización, mientras se toma un plazo de 30 días para terminar las negociaciones con los gremios, incluido el de los técnicos que por ahora rechaza por completo el plan de la empresa española de reducir salarios y reconvertir los convenios laborales, y presentó una contrapropuesta que no fue aceptada. Si esto se confirma, Aerolíneas podría reanudar los servicios que ahora están operando en alrededor de 20% y mantener el crédito de los proveedores.

Recién ayer el gobierno firmó la disposición administrativa que permitirá girar hoy a Aerolíneas Argentinas los 16,2 millones de pesos prometidos desde la semana pasada como aportes por la capitalización realizada en octubre pasado en la empresa de bandera. Ahora sí ya es seguro que los sueldos de abril se pagarán entre hoy y el lunes. Pero más que eso, la decisión oficial parece tener otro significado: se entiende que por ahora se ha despejado la posibilidad de la quiebra inminente y el gobierno tiene seguridad de que la SEPI aportará 350 millones de pesos para salvar la crisis de Aerolíneas.

En primer lugar, se cree que Cavallo no hubiera permitido la modificación del Presupuesto nacional de la que surgen los 16,2 millones de pesos, si tuviera alguna sospecha de que el Gobierno español llevará a la quiebra a Aerolíneas en los próximos días.

En segundo lugar, ya desde el miércoles, el presidente de la SEPI, Pedro Ferreras, había dicho que la quiebra era una situación extrema y que esperaba encontrar «una solución que nos sorprenda e ilusione a todos». Ayer en Madrid fuentes de la sociedad española, que es dueña de 85% de Aerolíneas, anticiparon que hoy se pediría autorización al Consejo de Ministros para adelantar fondos que permitan seguir funcionando a Aerolíneas, mientras se pone la situación con el gremio de los técnicos «bajo un paraguas» por el término de unos 30 días.

Según las mismas fuentes, la SEPI podría adoptar una actitud menos intransigente frente al gremio de los técnicos aeronáuticos, cuyo titular, Ricardo Cirielli, estuvo en Madrid el lunes y el martes, y dejó una propuesta alternativa al plan de la empresa de modificar el convenio laboral y reducir salarios.

De acuerdo con trascendidos confiables, la contrapropuesta de Cirielli habría tenido cierto respaldo de Emilio Cabrera, el hombre de la SEPI que desde febrero de 2000 está al frente de Aerolíneas Argentinas, pero fue totalmente descartada por el titular de la sociedad española, Pedro Ferreras, cuya inflexibilidad fue apoyada por la ministra Patricia Bullrich, quien llegó a decir que Cirielli no fue a negociar a Madrid sino a «armar un show».

Alternativa

Ahora, la SEPI manejaría la alternativa de adelantar fondos para capital de trabajo a cuenta de la capitalización por 350 millones prometida al gobierno, mientras pretendería renegociar el convenio colectivo y la reducción salarial con Cirielli. Este, se entiende, insistirá con su propuesta, cuyo principal objetivo es que todos los aviones de Aerolíneas y Austral se reparen en Buenos Aires, mientras ahora buena parte de las naves se está reviendo en Chile, Ecuador, España y hasta Israel.

Según la opinión gremial, el área de mantenimiento sería rentable en pocos meses, si se eliminan unos 140 jefes que burocratizan el trabajo y hacen perder productividad a los operarios. También plantea la anualización de las horas trabajadas, de modo que un técnico trabaje 6 horas cuando hay menos naves para reparar y haga una jornada de 9 horas como máximo, tal como pretende la empresa en el plan director, cuando sea necesario, partiendo de definir una cantidad de horas anuales de trabajo (por ejemplo, 1723 horas como las que cubren los técnicos de Iberia).

Clave

Si la SEPI realmente decide adelantar fondos antes de llegar a un acuerdo con Cirielli, aunque dejando pendiente la capitalización, la situación empezaría a distenderse y se podría entrar en otra etapa de la negociación con el gremio.

Sin embargo, en esto la actitud del gobierno de
Fernando de la Rúa puede ser clave. Por el momento, Bullrich insiste con las amenazas al gremio, y luego de haber pedido que se le retire la personería gremial ayer llegó a hablar de una elección de todos los trabajadores de Aerolíneas para demostrar que Cirielli no responde a lo que piensan los empleados.

En una línea semejante a la de Bullrich, el titular de la CGT,
Rodolfo Daer, a pedido del jefe de Gabinete, Chrystian Colombo, mantuvo ayer la segunda reunión con los siete gremios aeronáuticos, con la intención de presionar al gremio de los técnicos para que acepte el arbitraje con la empresa, con el fin de evitar el cierre de Aerolíneas.

Si la actitud oficial ayudara de una manera distinta a la negociación entre la SEPI y los técnicos, después habrá que ver cómo sigue el futuro de Aerolíneas Argentinas. Si la empresa sigue gerenciada como hasta ahora, los 350 millones sólo servirán para llegar hasta fin de año, o a lo sumo hasta marzo.

Si realmente se la quiere sacar de la crisis, debería haber un plan comercial, que en principio ya se habría encargado a una consultora, porque el plan director no avanzaba más allá de enumerar la necesidad de reordenar las rutas y tercerizar vuelos, además de los reclamos al Estado, la racionalización laboral y la reprogramación de los pasivos.

Habrá que ver también cómo el gobierno resuelve el reclamo de que se ponga límite a la competencia de las grandes empresas internacionales y que acote el otorgamiento de licencias para vuelos de cabotaje.

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