9 de mayo 2003 - 00:00

Central emitió en sólo 5 días $ 1.000 millones

Central emitió en sólo 5 días $ 1.000 millones
Con una emisión que ayer superó levemente los $ 400 millones, no parece fácil para el Banco Central sostener semejante nivel de expansión monetaria sin poner en riesgo la estabilidad de precios.

En tan sólo cinco días suman 1.000 millones los billetes que se imprimieron para comprar dólares y mantenerlo en valores próximos a 2,80.

Resulta difícil de estimar cuánto de ese monto emitido que público y empresas están demandando, y cuánto se puede trasladar a precios.

El economista Roberto Alemann, con fundamento sostiene que siempre que se destine a sumar reservas, no impactará en precios. Además el canal de transmisión históricamente en la economía argentina se da a través de la variación del dólar precisamente, lo que está hoy controlado. De todas formas, en las expectativas de los agentes económicos, tamaña emisión en tan corto plazo, podría derivar en algún impacto en el costo de vida.

«Nadie puede estar seguro dónde se ubica la demanda real de pesos»,
reconoció el propio presidente del Banco Central, Alfonso Prat-Gay, en su última aparición pública hace quince días.

• Zona peligrosa

El incremento de la base monetaria, que el FMI mira con lupa, está nuevamente en zona de peligro. Al 6 de mayo se ubicaba en $ 38.835 millones, pero tras la compra de los últimos dos días la ubica por encima de los $ 39.000.

Está apenas a unos $ 1.000 millones de la meta que se renegoció con el organismo internacional, tope que podría superar en tres jornadas más. Tal como anticipó este diario, ese límite es «indicativo» y habría aval del FMI a que lo supere por lo menos en esta última etapa del miniacuerdo transitorio y cuando se negocie un programa ya de largo plazo.

La política gradual que implementó Prat-Gay en el primer trimestre de 2003, con el objetivo de evitar un aumento más fuerte del circulante que lo permitido por el Fondo, resultó insuficiente: el dólar continuó en picada
ante el aumento de la oferta de divisas, acompañada de una mayor demanda de moneda local.

• Estrategias fracasadas

«Lo idea hubiera sido comprar algo más de dólares entre enero y marzo para evitar la presión bajista con un dólar en $ 2,80, pero es fácil decirlo ahora», señaló el economista de uno de los principales bancos argentinos.

En el medio, fracasaron otras estrategias para incentivar la demanda de dólares. La liberación de controles cambiarios no resultaron, la participación de los importadores aún es escasa y ni siquiera la incertidumbre electoral provocó compras para cobertura.

Desde el Central, aseguran que la política monetaria pasa por mantener controlada la inflación.
«No miramos el nivel del dólar para tomar las decisiones», señala Prat-Gay. Pero no parece casual que la intervención récord en lo que respecta a compra de dólares se haya producido el día en que la cotización perforó el nivel estimado como piso por el propio funcionario en diciembre pasado.

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