10 de septiembre 2007 - 00:00

Chávez volvió ayer a amenazar a Techint

Paolo Rocca
Paolo Rocca
El presidente venezolano, Hugo Chávez, volvió a acordarse de Techint: en una de sus habituales diatribas al sector privado, el bolivariano le « sugirió» a Ternium/Sidor que cumpla con los términos del compromiso al que llegó con Caracas a fin del mes pasado, y que impidió que Chávez cumpliera con su amenaza de reestatizar Sidor.

El mandatario dijo que «aprovecho para ratificar a los sectores privados que compraron la empresa Sidor que cumplan, que cumplan con los convenios firmados con el Estado porque ese hierro y ese acero es (sic), antes que cualquier otra cosa, venezolano». A fines de agosto, durante su último viaje a Buenos Aires, Chávez se reunió en la Casa Rosada con Paolo Rocca ante la mirada atenta de Néstor Kirchner, y aparentemente habían sellado una paz que impediría nuevos ataques contra Sidor, controlada por Ternium, a su vez la empresa dedicada a aceros planos del holding Techint.

  • Aviso

  • Sin embargo, la tentación de «chucear» a los accionistas privados de Sidor (Techint tiene 60% de las acciones; el resto es del Estado venezolano y de los trabajadores) pudo más que los papeles firmados. Así fue que Chávez, mientras asistía a la colocación de la piedra fundamental de una nueva planta siderúrgica, le avisó a Techint (sin nombrarla) que «sus productos deben servir para el desarrollo nacional y de América latina». Las declaraciones fueron retransmitidas en el programa que tiene Chávez todos los domingos por las emisoras oficiales.

    La velada amenaza fue proferida al poner la piedra fundamental de una nueva «empresa básica socialista», que estará en el predio de Sidor y a partir de 2010 se dedicará a la laminación y acabado de tubos sin costura, utilizados en la industria petrolera. En ese rubro, Techint tiene una pequeña fábrica que sólo abastece a las empresas locales.

    Agregó que «en Venezuela existen grandes proyectos que requerirán de acero, sin contar otros planes internacionales como el Gran Gasoducto del Sur, por ejemplo».

    El acuerdo firmado en Caracas días después de esa reunión en la Casa Rosada, cabe recordarlo, preveía que durante los próximos tres años Sidor se comprometió a dar prioridad para la colocación de los aceros que produce al mercado interno. El presidente había amenazado con su reestatización aduciendo que Sidor privilegiaba la exportación y desatendía el mercado interno, conformado en su gran mayoría por cooperativas subsidiadas por el Estado que producen bienes de consumo y usan las chapas de acero como materia primas. Así, el pacto le impone a la empresa otorgar «descuentos» (léase subsidios) de hasta 4% para esas cooperativas.

    El pacto Chávez-Rocca prevé que la empresa incrementará su capacidad de producción, para lo cual deberá invertir hasta u$s 500 millones en el quinquenio 2007-2012. La empresa también deberá invertir otros u$s 70 millones en concepto de «plan de protección ambiental».

    A todo esto accedió Rocca con tal de evitar que le confiscaran una de las tres patas en las que se basa su división de aceros planos (junto con la local Siderar y la mexicana Hylsamex). Sin embargo, no parece suficiente, a la vista del nuevo embate de Chávez cuando aún no se secó la tinta del contrato firmado. Desde las oficinas locales de Techint prefirieron no comentar las duras declaraciones de Chávez. Sidor (Siderúrgica del Orinoco) fue privatizada en 1997.

    Dejá tu comentario

    Te puede interesar