1 de noviembre 2000 - 00:00

Chico, malo, bajando de estable a flojo

Noviembre empezó con un cubito de hielo para el mercado, que llegaba aestos inicios con ciertas ganas de empalmar lo que parecía resultar un tramolisto para repuntes.

Supuestamente una rebaja al calificar las perspectivas del país, departe de una calificadora, extendió la bruma sobre el andar de la fecha y queno poseía tampoco señales positivas de otros mercados.

El desarrollo fue un lento peregrinar, con el signo puesto de antemano,y el ritmo se hizo tedioso con un total de órdenes que retornó a sus bases másmodestas.

Solamente unos 14 millones de pesos de efectivo para las especieslocales, mientras el Merval fijaba un cierre en poco más de «430» y mucho máscerca del mínimo de la fecha -»428"- que de un máximo fugaz de «440».

 

Chico y malo

 

Todo se hizo así reducido en actitudes, con el desencanto patentizado enlos operadores, forjando un amanecer de noviembre que contuvo malos augurios apartir de esa señal que espantará -seguramente-cualquier nivel de inversiónpara nuestros papeles.

Bajando de estable a negativo, es como poner un vallado que los dinerosforáneos no se atreverán a saltar.

Y con lo muy poco que se genera adentro, el porvenir corto es un mercadodesértico y con serios problemas para sostener cualquier mejoría. Encertificados casi 6 millones de pesos y un retirarse a paso lerdo, de ánimomellado...

 

Te puede interesar