Chile comenzó ayer a sondear extraoficialmente la alternativa de acordar con los países del Mercosur en forma individual. Comenzó con Brasil, con el que quiere firmar un tratado de libre comercio. El anuncio lo hizo el senador chileno Gabriel Valdés, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado y amigo personal de Ricardo Lagos. Valdés se reunió con el ex canciller brasileño Luiz Felipe Lampréia, quien hoy ocupa una función de asesoría en el Poder Legislativo brasileño y tiene diálogo directo y personal con Fernando Henrique Cardoso.
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Según el chileno, «se está realizando un estudio conjunto entre ambos países para ver cómo se puede salir del esquema tan rígido que tiene Mercosur y proponer un tratado de libre comercio entre Chile y Brasil que no dependa tanto de las tarifas externas, sino que se creen corrientes de comercio más activas». En la práctica, y de avanzar las negociaciones entre Lagos y Cardoso hacia esa dirección, Chile podría encontrar algún tipo de vinculación diplomática y comercial con los socios del bloque que integran Brasil, Uruguay, Paraguay y la Argentina; sin necesidad de sumarse al proyecto de una Unión Aduanera Imperfecta, tal el status que mantiene el Mercosur desde diciembre de 1994. Institucionalmente, Chile debería dar marcha atrás en el tratado de compromiso de integración comercial firmado con el Mercosur hace tres años y por el cual no podría optar por un status comercial de integración menor al de unión aduanera con este bloque comercial.
Con este planteo, Chile deja de lado de alternativa de negociar una unión aduanera, lo que en principio lo alejaría del otro proyecto importante del gobierno de Lagos: un acuerdo de libre comercio con Estados Unidos, proceso que comenzó en diciembre del año pasado y que continúa avanzando.
• Con la Argentina
Chile también avanza en un acuerdo similar con el gobierno de Fernando de la Rúa. Para Valdés, «no creo que los argentinos tengan mayores dificultades de liberar gran parte de sus aranceles externos» para que se pueda avanzar en un acuerdo de libre comercio.
Cardoso y Lagos se reunirán esta semana en Brasilia para tratar el tema. Si finalmente avanza este tipo de acuerdo, Brasil colocaría a Chile en un status comercial similar al que actualmente tiene con Venezuela, Bolivia y fundamentalmente México, que sería el esquema que se imitaría para negociar con el país trasandino.
En la Argentina la noticia también tendrá repercusiones. La propuesta de Chile es muy similar a la que siempre defendió Domingo Cavallo en contra de lo que propone la Cancillería que dirige Adalberto Rodríguez Giavarini que prefiere mantener las negociaciones dentro del marco de una unión aduanera.
La diferencia esencial entre un área de libre comercio y una unión aduanera es de medición del grado de integración. En el primer caso, los países negocian la apertura de mercados puntuales, y tienen libertad para decidir el tipo de arancel externo que mantendrán en el resto de los rubros. En una unión aduanera existe el compromiso para que en un límite de tiempo concreto haya un solo arancel externo común y no existan más frenos para el comercio bilateral.
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