22 de junio 2004 - 00:00

China frenó un barco con soja argentina. Busca bajar precio

China frenó ayer el ingreso de un cargamento de 50.000 toneladas de soja en un puerto del sur de ese país. Ocurrió precisamente el mismo día en que se destrabó el embargo impuesto a la oleaginosa brasileña y una semana antes de que Néstor Kirchner arribe a ese país en visita oficial acompañado de una multitudinaria delegación de empresarios locales. Se justificó el gobierno chino en que el grano argentino tiene problemas fitosanitarios. Pero la medida, ya aplicada a Brasil y también días antes de la llegada del presidente Lula a ese país, es una clara presión para renegociar los contratos pautados a un valor más alto. Intentan deprimir los precios de un mercado que los tiene como los mayores demandantes. El stock de China continúa siendo insuficiente frente a las necesidades de molienda de la industria y se presume que en algún momento reactivarán la demanda de grano. Pero, mientras tanto, logran sumar incertidumbre a un mercado que ya recortó 15% los precios desde los picos de dos meses atrás. China es para la Argentina el principal destino de la soja. El cargamento frenado representa sólo u$s 13,5 millones, y aunque anoche no se había confirmado oficialmente que fue rechazado, se especula que es una maniobra más para ejercer presión y demostrar el poder que sus decisiones tienen en el mercado.

El infierno tan temido por los productores se produjo ayer en China: un cargamento con soja argentina, de 50.000 toneladas, fue frenado «por problemas fitosanitarios» en el puerto de Shenzhen, en la provincia de Guangdong, en el sur del país.

Poco antes del viaje de Néstor Kirchner a ese país, donde llegará junto a una comitiva que incluye productores y procesadores de soja, ocurre este hecho cuyo alcance final es aún incierto. Los chinos buscarían renegociar los contratos pautados a valores de soja más altos que los actuales.

• Solución

La misma situación que padeció Inácio Lula da Silva el mes pasado, cuando visitó a los asiáticos: diez días antes se impidió el desembarco de un cargamento brasileño con soja presuntamente afectada por fungicida. El problema de Brasil recién pudo solucionarse ayer, luego de que una delegación técnica viajaraa China y tras varias comunicacionesdel mismo Lula con su par asiático. En el caso argentino, primero se habló de «problemas de calidad», y luego se avanzó sobre problemas fitosanitarios, aunque no se precisó la magnitud de la afección. Pero detrás de estos hechos está la sospecha de que China, ante la última caída en el precio de la soja, busca renegociar los contratos efectuados hace varios meses, obviamente a precios más elevados.

En la Argentina se conoció la noticia a través de la agencia «Reuters», la única en hacerse eco desde China. Los únicos datos difundidos indicaban que: . El organismo de sanidad de China, conocido como CIQ, halló problemas fitosanitarios en un cargamento de soja procedente de la Argentina, según dijo una fuente de la industria y operadores.

• La fuente precisó que el CIQ no había autorizado que el embarque fuera descargado en el puerto.

Un funcionario gubernamental de Shenzhen confirma que había problemas de «calidad» en el cargamento de soja de la Argentina, de unas
50.000 toneladas.


Un funcionario de Shantou Zhongxin Oil & Fat Co Ltd. en la provincia de Guangdong, que compró el cargamento, dijo que la compañía no tenía conocimiento de ningún problema con el alimento hasta la fecha. No quiso decir si el mismo sería descargado.

Un cargamento de 50.000 toneladas implica a valor FOB puerto argentino un monto de u$s 13,5 millones. La Argentina es el tercer productor del mundo de soja, y China le representa el mayor comprador de oleaginosa y subproductos. El año pasado, la Argentina exportó a China un monto total de 6 millones de toneladas de soja por alrededor de u$s 2.000 millones, sobre ventas totales de u$s 2.500.

La falta de precisiones generaba incertidumbre entre los pocos que conocían el tema. «Es una clara presión de los chinos previo a la visita del Presidente y de los empresarios. Ellos necesitan comprar soja a menor precio del actual y hacen todo lo posible para sentar a sus proveedores a la mesa», decía el analista
Pablo Adreani, de Agri-Pac.

Desde que China prohibió el primero de los embarques brasileños por problema de fungicidas, la oleaginosa cayó en el mercado internacional de Chicago 17% (u$s 59 por tonelada), aunque luego se recuperó y ahora se encuentra en etapa de repunte.

Esta noticia que ahora presuntamenteafecta a la Argentina también podría impactar si se generaliza y confirma. Sin embargo,
el mercado de granos de Estados Unidos subió 1,89% ayer y cerró con una cotización de u$s 326,47 por la noticia de que Brasil había logrado que China levantara el embargo que pesaba sobre su oleaginosa.

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