El gobierno chino finalmente cedió a las presiones para que abandonara el tipo de cambio fijo con el dólar. Así fue anunciado ayer y se decidió apreciar el yuan 2,1% para adoptar ahora una canasta de monedas dentro de un régimen de flexibilidad cambiaria administrada. La determinación no deja de ser una señal para aplacar los reclamos de Estados Unidos y Europa. El impacto de la medida china para la Argentina es considerado casi nulo, pues los beneficios pasan más por el crecimiento sostenido de la economía china que por la ventaja cambiaria frente al yuan. Lo más importante es el alza de tasas en EE.UU.: China venía financiando al gobierno de Bush comprando bonos del Tesoro norteamericano, que ayer ya acusaron el primer impacto al subir 4,27% a 10 años.
Un ahorrista en Hong Kong observa frente a una casa de cambio las modificaciones en la cotización del yuan, que abandonó el tipo de cambio fijo tras 11 años.
Pekín (Reuters) - China revaluó ayer el yuan en 2,1%, abandonando una década de tipo de cambio fijo con el dólar, en una medida que representó una concesión tras meses de presiones políticas y de los mercados financieros. En una decisión largamente esperada, que según las autoridades mejorará el manejo de la economía y dará más participación al mercado, el Banco Central chino dijo que el valor del yuan en adelante estará vinculado a una canasta de monedas de los principales socios comerciales del país.
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Pekín había enfrentado fuertes presiones de sus socios comerciales, especialmente de Estados Unidos, para que abandonara la paridad del yuan de 8,28 por dólar, que según los críticos subvaluaba la moneda y daba a los exportadores chinos una ventaja injusta en los mercados internacionales. El nuevo tipo de cambio, inicialmenteserá de 8,11 yuanes por dólar, lo que implica una revaluación bastante menor que el 10% pretendido por Washington a fin de contener las presiones proteccionistas en el propio Congreso estadounidense.
El Banco Central chino dijo que desde ahora se permitirá que el yuan, también conocido como renminbi, se mueva dentro de un rango ajustado de 0,3% (más o menos) desde el cierre del día previo, continuando la política de «flotación administrada» vigente desde 1994.
«El Banco Popular de China ajustará la banda del tipo de cambio del renminbi cuando sea necesario de acuerdo con los acontecimientos del mercado, además de la situación económica y financiera», dijo el Banco Central. «El tipo de cambio del renminbi será más flexible sobre la base de las condiciones del mercado, con referencia a una canasta de monedas», agregó.
En teoría, una flotación administrada deja abierta la posibilidad de nuevas revaluaciones graduales. Pero en la práctica, China ha mantenido al yuan casi fijo, ya que desde 1998 se había negociado en una banda extremadamente ajustada cerca de 8,28 por dólar. La gran pregunta para los operadores cambiarios era si utilizaría la flexibilidad para dejar que el yuan suba gradualmente.
Los senadores estadounidenses estaban preparando un proyecto para imponer un arancel de 27,5% sobre las importaciones procedentes de China si Pekín no revaluaba su moneda. Pero el mes pasado aplazaron una votación sobre esa decisión después de que el secretario del Tesoro estadounidense, John Snow, y el presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan, dijeron que sería una medida contraproducente. Para mantener fijo el tipo de cambio, China estaba obligada a comprar una enorme cantidad de dólares. Sus reservas internacionales aumentaron a u$s 711.000 millones a fines de junio, las segundas más grandes del mundo después de las de Japón. Gran parte del dinero ha sido invertido en bonos estadounidenses, ayudando a mantener bajas las tasas de interés en Estados Unidos.
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