12 de enero 2021 - 00:00

Mónica Erpen: "La CNV quiere trabajar en la inclusión de los emisores no convencionales"

La vicepresidenta de la Comisión Nacional de Valores anticipó la agenda del organismo en 2021. Buscarán potenciar el desarrollo de las finanzas "sustentables" e "impulsar la figura del inversor socialmente responsable".

Mónica Erpen.

Mónica Erpen.

Mónica Erpen es una de las mujeres con mayor trayectoria en el mercado de capitales argentino. Desde la vicepresidencia de la Comisión Nacional de Valores, a la que llegó en los primeros días de 2020, buscó darle impulso a una agenda inclusiva. En diálogo con Ámbito adelantó que durante este año profundizarán esa agenda, que apuestan a los emisores “no convencionales” y a los inversores socialmente responsables. Sobre las críticas que recibe el Gobierno, asegura que el mercado debe estar al servicio del sector productivo y no de la especulación financiera.

Periodista: ¿Cómo evalúa 2020?

Mónica Erpen: Fue un año durísimo, inesperado. Recién llegados tuvimos que asumir la regulación y control en un escenario de muchas tensiones. Trabajamos en conjunto con la Secretaría de Finanzas para generar un financiamiento en pesos que se necesitaba. Fue un trabajo arduo, pero que ha sido muy positivo y muy reconocido por el sector privado. En cuanto a las tensiones cambiarias, lo que ha hecho CNV fue trabajar de manera colaborativa con Finanzas y BCRA en el control y la regulación. Por supuesto que en un momento la urgencia, los controles y las regulaciones cambiarias nos ocuparon la mayor parte de la agenda, pero hemos tratado de balancear los temas coyunturales con otra agenda inclusiva más de mediano y largo plazo. Fue un año extremadamente complejo. En ese sentido estamos, no sé si satisfechos porque uno quisiera ver a Argentina creciendo y no con estos niveles de pobreza, pero creo que se han hecho los máximos esfuerzos tratando que esa realidad sea menos cruda.

P.: ¿Cuáles son las prioridades de la agenda de inclusión de 2021?

M.E.: Venimos trabajando en una agenda de inclusión. En 2020, cuando llegué a CNV, me encontré con un equipo de economistas y abogadas que venían trabajando bastante en silencio la agenda de género. En este sentido, tenemos planificado crear una subgerencia de políticas de género en el organismo, pero mientras esa estructura se va modificando con los pasos formales decidimos generar una mesa de trabajo de políticas de género. En los primeros meses de 2021 vamos a hacer una encuesta voluntaria que irá a todos nuestros regulados. Necesitamos estadísticas, porque sabemos muy poco de quiénes son las personas que pueden participar del mundo del dinero. También vamos a trabajar la capacitación de RR.HH. de CNV para incorporar los primeros empleados que van a cumplir con el cupo travesti-trans. Otra cosa que tenemos prevista es lanzar para el 8-M una “Guía de buenas prácticas para la igualdad de género”. Y estamos trabajando con otros organismos, por ejemplo con INDEC, para ver cómo se incorporan preguntas relativas al mercado de capitales dentro de la EPH, porque necesitamos conocer la relación de las mujeres con el dinero. Al mismo tiempo, sabemos que se vienen unos años muy tremendos para reconstruir todo el entramado económico y social, y CNV no quiere estar fuera de ese proceso. Quiere trabajar en la inclusión de los emisores no convencionales.

P.: ¿Qué son los emisores no convencionales?

M.E.: Son cooperativas, empresas o microempresas que no sería esperable que estén en el mercado de capitales. Estamos trabajando con INAES para poder identificar aquellas cooperativas o grupos de cooperativas que podrían llegar a tener alguna posibilidad de conseguir financiamiento en el mercado. Y estamos trabajando también con la Dirección de Economía y Género del MECON para poder identificar a mujeres que son líderes y dueñas de microemprendimientos. Es importante esta agenda porque es muy importante educar al sector privado para que atienda las necesidades no solo de las grandes empresas sino que se involucre con las necesidades de financiamiento menos convencionales del mercado de capitales. A la vez, estamos intentando impulsar la figura del inversor socialmente responsable.

P.: ¿A qué le llama inversor socialmente responsable?

M.E.: En el mundo son cada vez más los inversores que están dispuestos a resignar una parte de la rentabilidad si saben que esa inversión tiene un propósito y ese propósito es colaborar con el financiamiento de un proyecto productivo que le permita a una población vulnerable producir y hacerse autosuficiente. Estamos haciendo cosas para que se junten de alguna manera a los emisores no convencionales (que pueden ir al mercado a buscar financiamiento pero que por ahí necesiten un tiempo más de maduración para devolver el capital o una tasa de interés más ventajosa) con estos inversores socialmente responsables. Durante la semana mundial de los inversores y las inversoras di una charla con jóvenes e hice una encuesta para saber qué pensaban: el 85% de ellos contestó que están dispuestos a destinar hasta el 10% de sus ahorros resignando rentabilidad si saben que el bono en el que están invirtiendo tiene perspectiva social y ambiental. Hay un concepto de finanzas sostenibles y de finanzas sustentables que estamos impulsando desde CNV: tienen que ver con ocuparse de lo socialmente sustentable.

P.: ¿Cuáles son los vehículos de inversión?

M.E.: Estamos planteando un trabajo en capas. Lo primero fue trabajar con la calificadora de riesgo de la UNTREF una etiqueta social. Si tenemos una empresa que tenga un volumen de necesidades de financiamiento que permita una emisión individual, trabajaremos con una ON con etiqueta social. Si lo que tenemos es una cantidad de microproyectos o microempresas que no dan para una emisión individual, el prototipo que estamos armando es un Fideicomiso Financiero o un Fondo Común que ponga dentro de ese vehículo las necesidades de múltiples empresas. Entonces el inversor socialmente responsable que tenga la voluntad podrá identificarlo. Para darte un dato: solo las empresas cotizantes en bolsa, en responsabilidad social empresaria, más o menos gastan unos $800 millones de pesos anuales

P.: ¿Cómo toman las críticas del mercado, que son más reacios a esta gestión?

M.E.: Nosotros tratamos de tener con nuestros regulados una relación muy rigurosa en cuanto al control y la regulación. En Argentina, por historia, el mercado está identificado con la especulación financiera. Pero el mercado de capitales también tiene un rol que cumplir con el financiamiento productivo, el financiamiento al sector público y privado productivo, a las pymes. Creo que el desafío es cómo uno desde la función pública trata de que el marco normativo y la línea de conducción haga que sea prioritario eso y no la especulación financiera. Creo que ese es el desafío. Qué habilita uno. Porque quizá a veces lo que no se comprende del todo es que el sistema financiero puede financiar ciertos proyectos pero tiene un límite porque hay normas prudenciales, pero en el mercado de capitales llega a un inversor que decide por sí mismo en qué invertir. Ese rol del inversor ahorrando e invirtiendo en el sector productivo es lo que tan poco se ha visto en nuestro país.

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