Comenzó Brasil a reducir las tasas
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La reducción de la tasa en medio punto era esperada por el mercado y había sido anticipada el martes por el ministro de Hacienda, Antonio Palocci. Este, que acompañó a Lula a la cumbre del Mercosur en Asunción, dijo que la baja de la tasa significa que Brasil está venciendo en la batalla contra la inflación y que está listo para volver a crecer. «La decisión es una señal efectiva de que la inflación camina definitivamente hacia las metas establecidas por el equipo económico», señaló Palocci.
El ministro dijo esperar que ahora el sistema financiero traslade la baja a las tasas aplicadas a las empresas y a los consumidores. «Sólo así será posible que el país crezca de manera ordenada, con generación de empleos», afirmó.
•Decepción
Según analistas, algunos operadores de mercado quedaron «un poco decepcionados» con la baja de medio punto, aunque defendieron la prudencia del Banco Central. En general la decisión fue vista como más bien simbólica, aunque podría marcar el comienzo de una tendencia.
«Recibimos la decisión con naturalidad. El Central comenzó a tener espacio para bajar la tasa y fue cauteloso en reducirla sólo medio punto. No se pueden hacer reducciones muy agresivas ahora», dijo el economista senior de Citibank, Roberio Costa.
La poderosa Federación de Industrias del Estado de San Pablo (FIESP), que representa 40% del PBI brasileño, consideró-que la baja de la tasa es « insuficiente» para cambiar la trayectoria de recesión de la economía, que se evidencia en los últimos índices de actividad económica y consumo.
«Aunque tenga efecto sobre la confianza de inversores y consumidores -dijo la FIESP en un comunicado-esta pequeña baja será en los próximos meses absolutamente insuficiente para rescatar la economía.»
La decisión del COPOM fue recibida con críticas en sectores opositores y entre los «radicales» del Partido de los Trabajadores (PT) de Lula, enfrentados abiertamente con la política económica ortodoxa de su gobierno.
«Lo que el COPOM hizo fue jugar para la platea, porque como existe una presión del sector productivo y de la sociedad, aplicó una baja tan pequeña de las tasas que no interfiere en nada en la economía», afirmó la senadora Heloísa Helena, una de las máximas figuras de los «radicales» del PT.
Por su parte, Arthur Virgílio, titular del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), el partido del ex presidente Fernando Henrique Cardoso -que criticó la política económica de Lula por su «sobredosis» de ortodoxiatambién consideró la baja de las tasas demasiado modesta.
Para Virgílio, las autoridades económicas «tomaron al paciente, que es la economía brasileña, y le dijeron: 'vamos a ser menos crueles. En lugar de arrojarlo desde el piso 30, lo vamos a arrojar desde el 25'», afirmó.




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