Comerciantes de todo el país realizarán el próximo jueves 27 una nueva protesta contra las recientes medidas económicas con el ya conocido «apagón», acompañado por cacerolazos y bocinazos. Así lo anunció ayer el presidente de la Coordinadora de Actividades Mercantiles Empresarias (CAME), Osvaldo Cornide, al disertar en un almuerzo por el 45° aniversario de la entidad.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Antes del evento, en el que participó casi un millar de invitados, el consejo directivo de los comerciantes discutió sobre la modalidad del reclamo, según indicó Cornide en diálogo con Ambito Financiero. «Descartamos los cortes de calle o un paro de comercios porque no queremos obstruir el tránsito ni parar la actividad comercial», dijo el titular de CAME, y aclaró que «nuestra protesta es diferente».
Entre las demandas del sector hay dos prioridades claramente delimitadas: una prórroga de 90 días para el pago de obligaciones de los negocios y la agilización del sistema POS (point of sale). Para lograr estos objetivos y «evitar el quiebre generalizado de locales», hoy se reunirán funcionarios del gobierno, ejecutivos de tarjetas de crédito y entidades bancarias con los comerciantes.
• Indicador
Otra preocupación del sector son las ventas de Navidad, las que caerían hasta 60% en comparación con las de 2000. El primer indicador de derrumbe lo constituyen los distribuidores mayoristas, que abastecen de artículos a los comercios con algunos días de anticipación, quienes percibieron caídas de 50% y 60%. Por eso, los grandes centros de ventas de electrodomésticos sacaron ofertas con rebajas de hasta 30%, y ofrecen hasta la colocación de artefactos sin cargo adicional. En la Navidad de 2000, las ventas minoristas cayeron 22%.
Dejá tu comentario