15 de octubre 2003 - 00:00

Cómo se financian hoy las empresas

Con el crédito aún escaso, están surgiendo más empresas que acceden a financiamiento a través de vías no tradicionales. La emisión de fideicomisos para financiarse en los mercados de capitales está al tope de la lista. Compañías de electrodomésticos y agroexportadores hicieron punta, pero ahora también se sumarían algunas concesionarias de servicios públicos. Además, algunas pymes están encontrando en la Bolsa nuevos mecanismos. De todas maneras, en el segmento bancario sólo está creciendo el adelanto en cuenta corriente, el más rápido de obtener para las empresas, pero también el más caro y de muy corto plazo. En la medida en que el Banco Central no resuelve la situación del sistema bancario, las empresas deben hallar financiamiento en alternativas poco habituales y difundidas.

Cómo se financian hoy las empresas
A casi dos años del default del gobierno nacional, las empresas privatizadas quieren volver a emitir deuda en el mercado de capitales. Aún cuando muchas de estas compañías también entró en cesación de pagos tras la devaluación, existen planes avanzados para salir a buscar financiamiento de corto y mediano plazo.

La diferencia con el proceso de endeudamiento que hubo en los '90 es sustancial: en primer lugar, ya no se trata de emisión de nuevas Obligaciones Negociables, sino que ahora se trata --fundamentalmentedel diseño de fideicomisos, que están respaldados con las cuentas a cobrar. La otra diferencia fundamental es que el endeudamiento será en pesos, la misma moneda del activo que garantiza la operación (fundamentalmente las facturas que pagan en forma mensual los usuarios).

• Extensión

«Es lógico que busquemos tomar fondos en el mercado, porque será muy difícil conseguir tasas más bajas que las actuales», explicaron en una concesionaria de servicios públicos. El modelo del fideicomiso para conseguir financiamiento se extendió en los últimos meses. Como resultado, varias compañías de electrodomésticos consiguieron financiarse a menos de 9% anual en pesos (de acuerdo a la tasa de las últimas colocaciones). Además, también empresas vinculadas a la agroexportación consiguieron financiamiento a tasas que descendieron a 6,40% anual en dólares, de acuerdo a una emisión cerrada la semana pasada. En todos los casos, las emisiones no pasan de los nueve meses de plazo (270 días).

Es indudable, por lo tanto, que este vehículo es sustancialmente más barato que el financiamiento bancario, donde las tasas de préstamos no bajan de 30% anual en moneda local.


Un dato revelador que demuestra un interés incipiente de las empresas por acceder a financiamiento es un análisis detallado de las últimas cifras del sistema. El único rubro que creció consecutivamente en agosto y setiembre es el de adelanto en cuenta corriente, que subió $ 400 millones en dicho período. Se trata del mecanismo más rápido que tienen las empresas para conseguir financiamiento de corto plazo, aunque también el más caro.

Una de los datos más significativos es que ahora las pymes también están encontrando nuevas vías para financiarse, sobre todo a través de la Bolsa (ver aparte), lo que empieza a contrastar con la imposibilidad de conseguir fondos de la década pasada.


Los fondos que procuran las concesionarias de servicios tendrían distintos destinos. En algunos casos conseguir capital de trabajo, en otros avanzar con inversiones puntuales. También están aquellas compañías que precisan cash para comprar deuda a determinados acreedores que aceptaron ingresar en la reestructuración propuesta para salir del default.

• ON en baja

En lo que va de 2003, las empresas que se financiaron a través de fideicomisos captaron $ 347 millones, mientras que las nuevas colocaciones de ON (que no correspondieron a reestructuraciones) sólo sumaron $ 103 millones.

Entre las interesadas a financiarse a través de este mecanismo figuran compañías gasíferas, eléctricas ( distribución y generación), de telecomunicaciones y agua. Muchas de ellas, como los casos de Telecom y Aguas Argentinas están en default, lo cual sería un obstáculo (aunque no insalvable) para volver a los mercados.

«Se está en pleno análisis del mecanismo que asegure a los inversores que no sufrirán embargos o acciones judiciales de los acreedores»,
explicó uno de los principales referentes locales en el armado de fideicomisos. El esquema de pago que se establezca para los nuevos inversores podría constituir un verdadero caso testigo (leading case) para el gobierno nacional, que también debe diseñar un sistema para no sufrir el embate de los acreedores que no entren en la reestructuración de la deuda.

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