Las nuevas medidas cambiarias se conocieron en la noche del martes, por lo que ayer se las pudo analizar con más calma e, incluso, pedirle algunas aclaraciones al Banco Central que muestran que la flexibilización es más amplia de lo pensado.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
En primer lugar, ahora el sector privado puede pagar capital e intereses de cualquier deuda vencida tomada en el exterior, sin pedir autorización al Banco Central. En un primer momento se creyó que la medida regía únicamente para las deudas refinanciadas a 5 años más de plazo, como se exigió en la anterior flexibilización. El Banco Central aclaró, ante una consulta telefónica de este diario, que ese requisito quedó eliminado, por lo que la medida permite a todas las empresas y personas físicas pagar los préstamos que tomaron en el exterior y estén vencidos. En realidad, el problema es que algunas empresas dejaron de pagar sus deudas externas por la falta de rentabilidad y tomaron como excusa para sus atrasos los obstáculos que ponía el Banco Central.
Muchos bancos también pueden pagar sus deudas, pero quedaron afuera los que tienen redescuentos del Banco Central. Estas entidades pagan esos redescuentos compensándolos con los vencimientos de los títulos de deuda externa que tienen en cartera («matching»).
Para los exportadores el eximirlos de vender dólares al Banco Central, les mejora la posibilidad de conseguir financiación. Al autorizar a vender las divisas en el mercado de cambios a los que exportan más de u$s 1 millón, se les asegura que siempre van a tener un dólar libre. Cuando le vendían al Banco Central al dólar lo fijaba la autoridad monetaria y se corría el riesgo de que en el futuro ese dólar pudiera fijarse arbitrariamente por debajo del dólar libre. Ahora, con el mercado unificado los exportadores tienen más certidumbre. El impacto es menor porque sólo liquidaban entre u$s 6 y 8 millones diarios, la mayoría vendía en el mercado libre porque sus operaciones eran de menos de u$s 1 millón.
Por último, el cupo de compra se fijó en medio millón de dólares mensuales (antes era de u$s 300 mil), pero se lo puede superar. Una empresa o un privado pueden comprar mensualmente dólares por el triple de lo que pagaron por el impuesto al cheque el mes anterior más lo que pagaron por retenciones en caso de que hubieran exportado.
Supongamos una empresa en abril exportó 1 millón de dólares y pagó por impuesto al cheque 900 mil pesos. Esta empresa puede comprar 1.150 mil dólares en el mes aproximadamente porque pagó 200 mil dólares de retenciones que equivalen a aproximadamente 550 mil pesos y a esto hay que sumarle el triple de lo que pagó por impuesto al cheque, es decir 900 mil x 3 = $ 2.700.000. La suma de los dos conceptos (3.250.000 pesos) le permite comprar 1.150 mil dólares.
Dejá tu comentario