1 de agosto 2001 - 00:00

Con dudas, comienza a circular el Patacón

Pese a que subsisten algunas dudas en pocas horas circulará el Patacón
Pese a que subsisten algunas dudas en pocas horas circulará el Patacón
A pocas horas de su debut, el bono Patacón ya está complicando la vida de 150.000 empleados públicos bonaerenses, 30.000 jubilados, una gran cantidad de proveedores del Estado y las pequeñas y medianas empresas provinciales. Empleados y jubilados que ganen más de $ 740 mensuales (netos) recibirán la diferencia en bonos Patacón. La medida debía empezar a regir mañana, pero como aún no se terminaron de imprimir, el gobierno anunció que estarán listos en tres o cuatro días.

Si estos papeles fueran de aceptación general, no habría mayores dificultades. En definitiva, terminaría siendo como una segunda moneda que convive junto al peso. Pero el grado de aceptación aún es dudoso, y ya se puede hablar de grandes beneficiados y grandes perjudicados por este sistema.

Los más perjudicados terminarán siendo quienes reciban, en primera instancia, estos papeles, éstos son: empleados, jubilados y proveedores del Estado. Porque, si bien ya está confirmado que serán aceptados por algunas grandes empresas proveedoras de agua, luz, gas, grandes cadenas de supermercados y para algunas operaciones bancarias, no está claro que sea a 100% de su valor. Las experiencias de algunas provincias como Misiones y Catamarca dan cuenta de que estos bonos terminan devaluándose y se aceptan a valores muy inferiores.

Además, en muchos casos los receptores se verán obligados a canjear estos bonos por dinero líquido, creando un mercado negro de Patacón y aceptando descuentos superiores a 20%. (Sobre todo en sueldos superiores a $ 1.500, donde generalmente les queda un resto, una vez pagadas las obligaciones mensuales.) Una situación similar ocurre ya con los tickets de comida que se canjean en el mercado negro a tasas de entre 9% y 12%. Pero más alta es la tasa si se trata de Ticket Restaurant, que se llega a descontar hasta 25 por ciento porque no tienen tanta salida. A estos últimos se parece más el Patacón, dado que no está claro todavía que antes de fin de año el gobierno provincial pueda canjearlo por pesos.

También muchos comercios minoristas están preocupados por sus ventas:
si las grandes cadenas aceptan estos papeles, se desviarán compras hacia allí como ya sucede con los tickets de comidas que, en definitiva, se terminan usando para comprar todo tipo de productos en hipermercados. Las ventas minoristas en Buenos Aires cayeron un promedio de 50% desde 1999 y con estos nuevos bonos la caída podría tomar dimensiones más altas.

• Riesgo

Las empresas que sí reciban estos papeles también están dispuestas a asumir cierto riesgo y por eso se teme se cubran aceptándolos a valores menores. Cuanto mayor el riesgo, menor el valor. Y el riesgo en este caso estará determinado por la evolución de las finanzas provinciales. Supuestamente, el gobierno debería poder en algún momento (antes de fin de año) hacer frente a estos papeles. Para ello la provincia está implementando reformas importantes para eliminar secretarías, asesorías (como el IDEB) y achicar el gasto político. Pero en definitiva, para poder cubrir el Patacón se debería registrar una muy fuerte reducción de gastos (algo difícil para una provincia con un déficit estimado para este año en $ 1.650 millones).

Además, como una parte de estos bonos volvería al gobierno provincial como pago de impuestos, la recaudación en pesos también se vería reducida.

Para la economía provincial el impacto puede evaluarse de varias formas. Por un lado el recorte afectaría la demanda de bienes y servicios, lo que tendría un impacto sobre la recaudación y la actividad en general. Pero por otro, si el uso del Patacón se generaliza, obligará a los bonaerenses a gastar en su provincia, como por ejemplo a veranear en Buenos Aires.

En todo este circuito están también quienes aprovecharán a sacar ventajas, canjeando los bonos a valores muy bajos. La experiencia con los tickets de comida en este sentido puede ser ilustrativa: por ejemplo, una pizzería los canjea a 12% y luego los usa para comprar insumos a proveedores. Así logra una reducción importante de precios a través de la compra ilegal de estos papeles.

• Cómo afecta a la economía el Patacón


Empleados y jubilados:
que cobran más de $ 740 mensuales netos. Son 180.000 personas que se verán afectadas. También afectará a quienes cobren más de $ 300 de aguinaldo ya que lo cobrarán en Patacón. Como no todas las empresas (comercios, bancos, etc.) aceptarán los bonos, en muchos casos se verán obligados a cambiarlos por dinero, aceptando un monto menor a su valor nominal.

Empresas que no los acepten:
los que no acepten el Patacón verán fuertemente restringidas sus compras. Los principales hipermercados (como Coto, Wal-Mart y Carrefour) los aceptarían. Será un incentivo más a favor de las grandes cadenas que ya captan las compras de todo tipo de productos, como electrodomésticos, textiles o muebles, con Ticket Canasta.

Empresas que aceptan el Patacón:
no está claro cuál es el respaldo del Patacón. Supuestamente, antes de fin de año, el gobierno debería canjearlo, pero se estima que se aprobará la extensión de su uso para 2002. Estas empresas tendrán que asumir el riesgo de este dudoso respaldo que conllevan los papeles y, por ello, ya se estima que no serían aceptados al 100% de su valor, como pretende el gobierno.

Estado:
el pago con Patacón le permitirá ganar tiempo para realizar una verdadera reforma del Estado. Sin embargo, estos bonos en algún momento deberán ser pagados, para lo cual necesitará contar con algún resto. También deberá estar atento a que parte de los impuestos provinciales se pagarán con bonos, lo que hará de reducir la recaudación en pesos. A su vez la recaudación se verá afectada por la menor actividad que implicará el recorte.

Proveedores del Estado:
también recibirán Patacón con efectos muy similares a los de empleados y jubilados.

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