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El gobierno, las principales empresas de tarjetas de crédito y la Coordinadora de Actividades Mercantiles Empresarias (CAME) firmaron finalmente ayer el convenio para mejorar la relación entre los comerciantes y las compañías del sector. A partir del acuerdo firmado en la Casa de Gobierno, y tal como adelantó este diario, se implementa un régimen que permitirá pagar a los proveedores transfiriendo el cobro de las ventas efectuadas con tarjetas de crédito a través del endoso de cupones. Con esto, a los comerciantes se les abren más posibilidades de crédito con garantía absoluta de cobro. Pero, además, se establece una reducción de 3 a 2 por ciento sobre las comisiones de las tarjetas de débito, lo que significa una rebaja de 33%.
Este convenio, que pone fin a una larga disputa entre los comerciantes y las empresas emisoras, tiene como mercado más de 800 millones de pesos en operaciones con tarjetas de crédito y otros 300 millones en tarjetas de débito y abarcará a más de 300.000 comercios en todo el país.
El convenio fue firmado por el jefe de Gabinete, Alfredo Atanasof, como enviado del gobierno, y representantes de la CAME y de la ATAYC, la cámara de administración de tarjetas de crédito y compra. Además, firmaron el acuerdo los presidentes de las comisiones de Defensa de la Competencia de la Cámara de Diputados y del Senado; y Gustavo Staforin, secretario de Defensa de la Competencia del gobierno nacional. Este último será, además, el organismo contralor del nuevo régimen.
•Transferencia
El nuevo sistema de endosabilidad de cupones de venta con tarjetas de crédito permite al comerciante realizar pagos a terceros (los proveedores), transfiriendo el cobro de las ventas efectuadas con tarjetas de crédito que se encuentren pendientes de liquidación. El beneficio para el comercio se apoya en la disponibilidad inmediata del pago a sus proveedores, independientemente del plazo con que esté operando el sistema. Hasta hoy, los comerciantes debían abonar al contado a sus proveedores y esperar entre 22 y 24 días para cobrar el cupón de la tarjeta de crédito. Este tiempo de espera se traslada a los proveedores, pero se reduce el riesgo de cobro sobre sus clientes, debido a que los montos transferidos están garantizados por el sistema. Esto quiere decir que los proveedores que tengan los cupones tienen su pago garantizado por las empresas emisoras de tarjetas de crédito y los bancos responsables.
El objetivo del acuerdo apunta a reducir el costo financiero del comercio, porque al disponer en forma inmediata de sus fondos, evitará recurrir a financiamientos en extremo caros, con tasas de entre 80 y 100 por ciento anual. De alguna manera, el sistema reemplaza, además, al fallido régimen de factura de crédito, impulsado en su momento por el primer ministro de la Producción de Eduardo Duhalde, José Ignacio de Mendiguren. La diferencia a favor de este régimen es que el lanzado ayer tiene 100% de garantía de cobro. La operación de transferencia del cupón se efectuará vía Internet, y la única necesidad es que tanto el comercio como el proveedor estén adheridos. En total, y según la información de la industria de tarjetas de crédito, las operaciones de este tipo suman los 800 millones de pesos mensuales, pero se estima que éstas podrán superar en el corto plazo los 1.000 millones de pesos con una leve reactivación económica. Hay que recordar que la cifra anterior a la imposición del «corralito» era de más de 1.200 millones de pesos.
Por otro lado, el convenio impone también una reducción en las operaciones con tarjeta de débito, que alcanzan actualmente los 300 millones de pesos. En este caso el beneficio para los comerciantes es la reducción de un punto porcentual en las comisiones que cobran las empresas emisoras de las tarjetas, que pasará de 3% a 2%. El acuerdo aclara que «aquellas empresas que por sus volúmenes o por el sector al que pertenecen abonen comisiones menores», continuarán con sus respectivos acuerdos. Este artículo refiere a rubros como el de expendio de combustibles y farmacias, entre otros, que tienen comisiones menores a 2% y donde momentáneamente no habrá variaciones. El acuerdo es de carácter abierto, ya que permite la adhesión libre de otras cámaras, federaciones y asociaciones, mientras que la Secretaría de Defensa de la Competencia será la depositaria del acta y de los futuros convenios.
•Confianza
En el acto de firma del acuerdo, Atanasof destacó que el sistema financiero «está intacto y recuperándose» y dijo que «nuevamente la población está comenzando a depositar su confianza en el sistema». Aseguró, además, que estas disposiciones «contribuirán a fortalecer el consumo y el crédito en la Argentina», luego del «vendaval financiero» que se desató con la crisis institucional de fines de 2001.
Entre otras empresas de tarjetas firmaron el acuerdo VISA Argentina SA, Cabal, American Express y Tarshop.
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