Por lo tanto, la expectativa ya no es de crecimiento frente al año previo -como ocurría casi todos los años- sino que desde la propia Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE) mencionaron a Ámbito que prevén que "durante los días del evento las marcas puedan alcanzar un volumen de ventas equivalente a todo el mes de abril". Esto implicaría un incremento, al menos en las ventas, frente al mes previo, pero una caída en relación con 2025.
Durante marzo, los datos privados de consumo mostraron una disparidad mensual, aunque frente al año previo todos exhiben un retroceso. La medición de la Universidad de Palermo (UP) arrojó una suba de 0,7% mensual, aunque en términos anuales cayó 2,6% y en el primer trimestre del año acumuló una contracción del 2,2% contra el mismo período de 2025. En paralelo, el índice de consumo (IC) de la Cámara Argentina de Comercio (CAC) bajó 0,5% mensual en marzo y, frente al mismo mes del año pasado, tuvo un declive del 1,3%.
Los primeros números del Hot Sale
"Entre las 0 y las 11 horas, la facturación creció 11,44% nominal frente al mismo tramo del segundo día del Hot Sale 2025, con 73.272 comprobantes y un ticket promedio de $73.781, un 17,21% superior al del año pasado", subrayaron desde Facturante, un importante software de facturación. Sin embargo, vale remarcar que ambas cifras se ubicaron por debajo de la inflación promedio del último año (+32,6% interanual), por lo que, a precios constantes, demuestran variaciones negativas.
"Más allá de la fuerte propuesta de financiación de algunos bancos, con opciones de hasta 24 cuotas, también se destaca el nivel de descuentos, que promedia el 34%, uno de los más altos de los últimos años. Ese porcentaje incluso aumenta en la categoría Servicios y Varios, donde se incluyen matrículas y cuotas de cursos, talleres y carreras universitarias", aseguraron desde la CACE.
Distinta fue la observación de la Fundación Ecosur de la Bolsa de Comercio de Córdoba, que reportó una baja promedio de precios en la categoría de ropa urbana del 3,8%, en zapatillas del 3,4%, en ropa deportiva del 1,7% y en electrodomésticos en 0,8%, mientras que en electrónica se observó un aumento del 0,6%, en base a un relevamiento sobre 9.555 productos publicados en Mercado Libre durante la última semana y el primer día del Hot Sale.
"El 47% (de los productos relevados) mostró una baja de precios, mientras que el 29% no registró cambios y el 24% restante incluso presentó aumentos", precisaron desde Ecosur.
Vale destacar que los principales descuentos del Hot Sale se suelen dar en los canales oficiales de diferentes marcas de indumentaria y calzado, supermercados, bodegas, empresas de viaje, de electrodomésticos y tecnología, etc.
"Estos eventos son positivos, necesarios y deberían estimular en parte la demanda. No parecería que mucho, ya que los precios no son tan buenos o diferentes a los que tenían previo al Hot Sale", resaltó Manuel Tagle, presidente de la Bolsa de Comercio de Córdoba.
El economista Nicolás Cámpoli de la Fundación Ecosur se mostró escéptico a la posibilidad de que genere un crecimiento frente al año previo: "Dudo que el evento de este año sea más exitoso al previo. Nuestro relevamiento indica que este año las reducciones en los precios son un poco más bajas a la del previo. Además, los salarios son más bajos en términos reales que el año pasado", señaló el especialista.
En Facturante resaltaron que "la mañana del segundo día del Hot Sale 2026 dejó una señal nítida para el e-commerce argentino: el evento sigue creciendo, pero lo hace sobre un consumidor menos impulsivo, más planificado y cada vez más concentrado en el canal móvil".
La expectativa de ventas para este año está centrada en televisores, por el fenómeno estacional de la Copa Mundial de FIFA 2026 donde Lionel Messi jugará su último torneo mundial junto a la Selección Argentina. Asimismo, se prevé que otro de los catalizadores de este año sea el turismo.
Un contexto desfavorable para el consumo
Los salarios registrados, que incluye públicos y privados, marcaron en febrero su sexta baja real consecutiva y acumularon un recorte de 4,33% en los últimos seis meses, según el cálculo de Ámbito en base a los datos oficiales de INDEC. Si se toma como parámetro el inicio del gobierno de Javier Milei, los haberes públicos vieron hundido un 18,35% su poder adquisitivo, mientras que los privados retrocedieron un 3,54% real.
Asimismo, de acuerdo con la medición de Empiria, el ingreso disponible se contrajo 2,1% real mensual en febrero y profundizó el deterioro iniciado en septiembre de 2025, ubicándose actualmente 5,4% por debajo del nivel de 2023. Hacia dentro de los diferentes segmentos, los ingresos bajos perdieron un 2,7%, mientras que los más altos solo un 1,6%.
"El aumento de los gastos fijos fue un factor determinante en el deterioro en febrero: crecieron 3,5%, debido al aumento de la electricidad y gas en 8,9% y las expensas en 4,5%. La baja de 0,3% en el gasto de alquiler compensó solo de manera parcial", precisaron desde la consultora.
"El último dato de ingreso disponible nos marca que en febrero estaba casi en el mismo nivel de febrero 25, y en marzo seguramente habrá caído por la inflación (3,4%)", señaló Bautista Santamarina, economista de Empiria.
Si bien Cámpoli puso en duda el crecimiento de ventas frente al año previo, luego agregó que "lo que si podría ayudar un poco es que cada vez hay más ventas online, ya sea porque más comercios venden por ese canal o porque los consumidores preferimos comprar así, y eso podría ayudar a que las ventas de este Hot Sale superen a las de años previos".
Por su parte, el decano Facultad de Negocios de la UP, Gabriel Foglia, subrayó: “Eventos como el Hot Sale pueden generar un impacto puntual en el consumo y hasta producir algún rebote transitorio en ciertos indicadores, especialmente en rubros vinculados a tecnología, electrodomésticos o bienes durables".
"Sin embargo, no modifican por sí solos la tendencia estructural de la economía. La recuperación sostenida del consumo depende mucho más de factores de fondo, como la recomposición de los salarios, la estabilidad macroeconómica, la desaceleración de la inflación y las expectativas que tienen las familias sobre el futuro. Cuando las personas perciben mayor previsibilidad y capacidad de compra, ahí sí empieza a consolidarse un cambio más duradero en los niveles de consumo”, añadió.