Cientos de pasajeros arrastran sus valijas tres kilómetros para llegar a Ezeiza. Activistas de APTA (técnicos), en huelga contra Aerolíneas, volvieron a cortar la Riccheri.
El triste espectáculo de centenares de viajeros arrastrando sus equipajes por la autopista Riccheri que ya se había visto hace algún tiempo se repitió ayer, cuando activistas de APTA (técnicos), uno de los gremios en guerra con Aerolíneas Argentinas, cortaron durante casi tres horas el único acceso al Aeropuerto de Ezeiza. La medida fue levantada por una asamblea del propio sindicato, al comprobar la creciente indignación de los pasajeros, pero también luego de recibir claros mensajes del gobierno, que los amenazó con quitarles la personería gremial y desalojar la ruta con la fuerza pública.
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En reemplazo del corte, APTA decidió instalar especies de «carpas blancas» (las llaman «campamentos de protesta») tanto en el Ministro Pistarini como en el Jorge Newbery.
El corte se decidió casi sobre la marcha, luego de que personal de seguridad impidió el acceso a las instalaciones de la aérea (tanto en Ezeiza como en Aeroparque) de algunos de los 168 despedidos, que el domingo habían sido notificados por telegrama de su desvinculación de la empresa. Lo mismo sucedió en el centro de mantenimiento de Bahía Blanca, que fue cerrado en forma definitiva por la empresa, y en el que trabajaba una veintena de afiliados a APTA.
• Medidas
Ante el corte de ruta, cientos de pasajeros debieron bajarse de los taxis que los llevaban desde Ezeiza a la ciudad, caminar bajo el sol (la temperatura a esas horas ya superaba los 30°) unos tres kilómetros y tratar de conseguir algún vehículo una vez superado el piquete. Muchos de ellos, además, no ocultaban su temor de ser literalmente desvalijados (nunca mejor aplicado el término) por ladrones oportunistas que se habrían aproximado al lugar del corte con la esperanza de hacerse el día.
Los automovilistas que intentaron romper el bloqueo circulando por las banquinas de la autopista recibieron improperios y agresiones físicas por parte de los piqueteros «espontáneos»; sin embargo, también es justo apuntar que a los discapacitados y a quienes llevaban niños pequeños les franquearon el paso.
En relación con esta medida, la JURCA (entidad que nuclea a las aerolíneas extranjeras que operan en el país) emitió un comunicado en el que revela haberle pedido al secretario de Transporte, Ricardo Jaime, y a otros funcionarios del área de Turismo y fuerzas de seguridad, que «adopte medidas urgentes que pongan fin a estos hechos». La misiva agrega que «el entorpecimiento de las operaciones habituales provoca, además de las molestias de toda índole, cuantiosos daños materiales a las líneas aéreas».
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