Los consumidores argentinos tendrían una mayor intención de compra, las familias estarían ahorrando más y aumentando su confianza en el sistema financiero, además de esperar una disminución en el ritmo inflacionario. En general el clima positivo es mayor en el interior del país que en la Capital Federal y el Gran Buenos Aires.
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Así surge del último informe mensual preparado por la Fundación Mercado sobre el Indice de Confianza del Consumidor correspondiente a octubre de 2002, en el que se concluye que la situación general con relación a setiembre presenta una mejora significativa en casi todas las variables analizadas. Para esta fuente, la confianza de los consumidores experimentó un aumento significativo en octubre, con una recuperación de 37,8% con respecto a setiembre. Los factores que influyeron positivamente en este crecimiento serían fundamental-mente dos.
En primer lugar, «se comenzaría a verificar un efecto positivo de las posibilidades exportadoras en las economías regionales» lo que «marca un índice muy diferenciado». El porcentaje de confianza crece significativamente en el interior del país y baja en la Capital Federal y en el Gran Buenos Aires. En este sentido, Rosario, Bahía Blanca, Tucumán, Neuquén y Córdoba levantan el promedio de resultados, mientras que Mendoza aún registra algún rezago, y Capital y Gran Buenos Aires promedian 11% por debajo del índice general.
El segundo factor que operó a favor del índice de confianza de los consumidores, es la mayor propensión a ahorrar por parte del público a partir de «tasas altas y un dólar planchado». En este sentido, a nivel nacional el índice crece 15,6%, con fuertes alzas en Rosario y Córdoba, y caídas en Bahía Blanca y Capital Federal.
En todo el país, el índice de familias que pudieron ahorrar fue 3,7% del total, lo que para la fuente «es un nivel ínfimo, pero que marca una inflexión luego de una caída sostenida en junio». De todas formas el promedio actual continúa contrastando con los años anteriores, ya que en 2001 se ubicaba en 8,8%, 18,7% en el 2000 y 29,9% en el '99. También hubo una leve mejoría en el porcentaje de familias que ahorran dentro del sistema financiero, siendo que ahorran afuera representan 45% luego de alcanzar 60% en agosto pasado.
• Visión
Adicionalmente a estos dos factores, los consumidores también tendrían una visión más optimista en el mediano plazo en cuanto a la proyección inflacionaria: en setiembre 80,8% esperaba un alza en los precios mientras que ese porcentaje cayó a 60% en octubre.
Según la Fundación Mercado, estas expectativas positivas cambiarían radicalmente si el gobierno acepta un aumento tarifario en los servicios públicos.
Un sector en el que por ahora no se advierten mayores variaciones positivas, es en los planes de compras de bienes durables; uno de los indicadores reales que más reflejan la verdadera voluntad del público a consumir. En este sentido, y a raíz de la falta de estímulos (sobre todo ausencia de crédito), sólo 2% de las familias compraría bienes como vehículos o inmuebles, en comparación con 7% que lo hacía en octubre de 2001.
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