Continuaban ayer las automotrices analizando con preocupación la suspensión de los planes de competitividad que anunció el gobierno para reducir el déficit fiscal. Según las empresas, la medida provocaría un golpe muy fuerte en el sector que viene soportando desde hace más de un año una constante baja de las ventas.
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Ese impacto se vería reflejado en la profundización de los recortes de personal. Actual-mente, la casi totalidad de las fábricas cuenta con sus trabajadores suspendidos o con vacaciones adelantadas hasta febrero. El comienzo de ese mes es una fecha clave para saber cuál será el panorama de producción para 2002 y, por consiguiente, la suerte de los miles de empleados que concentran la industria automotriz y los autopartistas. Si se confirman los cambios anunciados por el gobierno, las empresas prevén serias dificultades para seguir operando. Por ese motivo, ayer intentaban conocer detalles de cómo quedaría el recorte del plan de competitividad para el sector.
Si bien se suspenderían algunos beneficios que se habían otorgado a mediados de año, se mantendría para las automotrices el factor de convergencia, 6% de incentivo para la compra de proveedores locales y la eliminación de renta mínima presunta. Se suprimiría la posibilidad de tomar los aportes patronales a cuenta de IVA.
Lo cierto es que, aunque se mantengan algunas ventajas, el aumento de costos podría repercutir en los precios de los autos, según alertó ADEFA, que preside Luis Ureta Sáenz Peña.
Además, la eliminación de estos beneficios significaría volver a la situación que se vivía en los primeros días de gestión de Domingo Cavallo, cuando las automotrices le presentaron un informe dramático.
En ese documento las empresas alertaban que, sin medidas y con un mercado de 200.000 unidades, entre 3 o 4 terminales deberían cerrar sus plantas e irse del país. Las medidas se aplicaron pero ahora corren peligro y el mercado será aun más chico que los peores pronósticos: 2001 cerrará con poco más de 170.000 vehículos vendidos. Por eso el fantasma de aquel informe sobrevuela, otra vez, la industria automotriz.
En ese marco, la Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (AFAC) comunicó ayer su preocupación y desconcierto por los recientes anuncios sobre la eventual eliminación de los planes de competitividad para la industria.
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