15 de enero 2001 - 00:00

Crecer sólo 1,4% es el escenario más probable

El PBI de la Argentina tiene 60% de posibilidades de crecer 1,4% en el año 2001 y 25% de hacerlo en un 3,5% como máximo; mientras que existe 15% de posibilidades de que el país no sólo no crezca sino que además caiga 4,5%. Estos son los tres escenarios posibles para este año, según las proyecciones que presentó el informe de «Coyuntura Económica» de enero-2001 preparado por el Departamento de Economía del Scotiabank Quilmes. Según este trabajo, las cifras definitivas de 2000 arrojarían un PBI con una caída de 0,6%. Todos estos pronósticos son peores (tanto para este año como para el anterior) que los que estima al equipo económico que dirige José Luis Machinea.

Para el informe, prácticamente el único dato que a la Argentina le asegura cierto nivel de crecimiento para este año es el internacional, ya que se espera que la mayoría de las variables exógenas juegue a favor del país.

En este sentido el Scotiabank asegura que en los tres escenarios analizados sobre la evolución del PBI en 2001, «se analiza un único contexto internacional, el cual debería contribuir a la recuperación de la actividad económica local o, al menos, no agregaría más dificultades a las ya presentes en el contexto interno».

Siguiendo esta reflexión, la base fundamental de lo que ocurra en la Argentina este año será responsabilidad «del contexto interno, el cual en definitiva dependerá de la política económica que el gobierno decida implementar bajo el paraguas protector del blindaje».

Escenario

Según el informe, el escenario «base» que implica un crecimiento del PBI de 1,5% como máximo y que tiene 60% de posibilidades de ocurrir, es aquel «donde el blindaje reduce el riesgo-país y las medidas de política económica (decretos de obras sociales, reforma previsional y plan de infraestructura y otras medidas pro-inversión) son aplicadas por el gobierno nacional de una manera muy gradual, de forma tal que la actividad económica iría recuperándose lentamente. En este caso el riesgo-país no tiene en la política económica un fuerte elemento adicional de ayuda. Básicamente el crecimiento se generará en el plan de infraestructura, el que recién en el segundo semestre del año «comenzaría a arrojar resultados graduales y positivos» ya que «recién entrados en el segundo trimestre del año estarán cerradas las primeras licitaciones de obras».

El segundo escenario en cuanto a las posibilidades de que ocurra es el «optimista» e implica un incremento del PBI de 3,5% y tiene 25% de posibilidades de concretarse
. La base del cálculo asume que «el contexto externo más el efecto positivo del blindaje, sumado a un rápido y efectivo accionar del gobierno (incluyendo una mayor ejecutividad en las decisiones), reducirían el riesgo-país y se aceleraría la recuperación económica».

Según el Scotiabank, el reclamo al Poder Ejecutivo se concretaría en que efectivamente aplique los decretos de reforma previsional, obras sociales y el plan de infraestructura de una manera rápida y ágil, junto con el avance en las llamadas «reformas de segunda generación» entre las que se mencionan «la reforma del Estado, reducción del gasto público y eficientización de las instituciones, mayor apertura y más desregulación». Estas medidas, «que están pendientes desde el segundo mandato del presidente Carlos Menem», serían «necesarias para aumentar la competitividad» de la economía argentina. Para que se dé este escenario «optimista» planteado por el Scotiabank (que en el país opera el ex Banco Quilmes), «debería darse un importante cambio de actitud por parte del gobierno a favor del cual precisamente aparecen los decretos del 29 de diciembre último».

Finalmente el trabajo del Scotiabank asume también que existe 15% de posibilidades de que se dé un escenario «pesimista» en el cual no sólo la Argentina no crecería sino que además el PBI podría caer más de 4,5%
.

Aclara la entidad financiera que esta posibilidad «es hoy la menos probable» y que supone que el blindaje financiero sólo le permitiría al gobierno ganar un breve tiempo (sólo algunos meses) hasta que el mercado vuelva a cuestionar la falta de crecimiento y, por ende, aparezcan nuevamente los riesgos de default». En este caso «la falta de ejecutividad o el errado diagnóstico por parte del gobierno haría que la economía local permanezca en recesión, caída que se profundizaría con el correr de los meses». En este marco, además, «se desaprovecharía el muy buen contexto internacional».

Te puede interesar