21 de agosto 2003 - 00:00

Crecerá al menos 33% gasto en obra pública

Luego de la definición de la meta de superávit fiscal primario (sólo 3%) y de la meta de crecimiento de PBI (5%) que figurarán en el proyecto de presupuesto para 2004 que será enviado al Congreso a tiempo en setiembre, el gobierno de Néstor Kirchner ya acordó otra meta. El ministro de Planeamiento, Julio de Vido, dispondrá para poner en práctica su promocionado plan de infraestructura un piso de $ 6.000 millones, que podrían llegar a los 10.000 millones de pesos. La diferencia entre las dos cifras dependerá de la evolución de la recaudación impositiva durante 2004, ya que un porcentaje fijo del aumento de las metas de ingresos tributarios fijados para cada mes del próximo año tendrá como destino los fondos para obra pública. El total de este año para estos fines es de 4.500 millones de pesos, cifra que el ministro Lavagna puso en duda hace unas semanas. Se aseguró dentro del Ejecutivo, que el dinero que se presupuestará para obra pública para 2004 no incluye los fondos que puedan venir desde los organismos financieros internacionales como el Banco Interamericano de Desarrollo y el Banco Mundial.

Estos fondos destinados al plan de infraestructura son, por voluntad de Kirchner, innegociables para cualquier acuerdo con el Fondo Monetario; y los técnicos argentinos que trabajan en la definición de metas con el organismo que maneja Horst Köhler recibirán en los próximos días la orden definitiva de no cuestionar este capítulo.

• Reiteración

La situación de Daniel Scioli y la marcha del plan de infraestructura fueron motivo de conversaciones entre Kirchner y De Vido en tres momentos diferentes en menos de 24 horas. Se habló de este capítulo durante el almuerzo con que el presidente argentino agasajó al venezolano Hugo Chávez, que aprovechó la oportunidad para explicar sus propios planes viales y energéticos (con dinero del BID). Kirchner y De Vido hablaron luego de la obra pública presupuestada en la tarde del martes, mientras Scioli esperaba ser recibido por el Presidente para que le explique los pedidos de renuncias a sus colaboradores. El tercer diálogo fue ayer cuando Kirchner decidió apoyar la campaña de Aníbal Ibarra y concurrir al acto que el candidato a jefe de Gobierno porteño protagonizó en la Villa 21, y donde se lanzó la construcción de viviendas.

En todos estos momentos, el Presidente y su ministro de Planificación hablaron de la necesidad de diseñar actos de presentaciones y de lanzamientos multitudinarios de todos los planes de obra pública posibles, tanto en lo que queda de 2003 como en el próximo año. La idea en la que coinciden Kirchner y De Vido es que si por lo menos una vez por semana se lanzan obras se despejará cualquier visión de desconfianza ante la realidad de la existencia del plan de infraestructura.

C.B.

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