Berlín - La canciller alemana, Angela Merkel, declaró ayer que está dispuesta a replantearse la regla sagrada del país de déficit fiscal cero para hacer frente a las consecuencias económicas negativas provocadas por la pandemia de coronavirus.
Inquieta por la crisis, Merkel rompe el tabú del déficit fiscal
El equilibrio fiscal y los límites al endeudamiento constan en la Constitución. La canciller dijo que sostendrá la actividad y que después evaluará qué implica eso en términos presupuestarios.
-
La OCDE recorta la proyección de crecimiento en la región y tensa el panorama a nivel local
-
Señal de ajuste: ¿por qué la economía crece menos de lo esperado?
“Se trata de una situación extraordinaria y haremos lo que podamos para salir de ella”, aseveró durante una rueda de prensa de su ministro de Salud, Jens Spahn, que en lo sucesivo será cotidiana, y a la que se sumó ayer.
El caso de Alemania, que ayer contaba con 1.908 personas infectadas y registró su tercera muerte, es mucho menos dramático que el de Italia. Sin embargo, advirtió Merkel, citando a “expertos”, “entre el 60% y 70%” de la población podría infectarse si no se desarrollaran tratamientos o vacunas en los próximos meses.
Alemania “hará todo lo posible para salir de esta situación” y, una vez “superada, veremos qué ha significado para nuestro presupuesto”, detalló, al ser interrogada sobre un posible desvío en el gasto del país, una conducta impensable hasta esta emergencia y que en el pasado le ha valido críticas de socios como Francia y de instituciones financieras internacionales.
Merkel, discreta desde el principio de la crisis y a quien el popular diario Bild instó ayer a “demostrar capacidad de liderazgo”; explicó que poner fin a la propagación de la epidemia es lo “primero”, por delante del respeto a las normas presupuestarias.
Las consecuencias económicas y sociales comienzan a sentirse en un país que ya se enfrenta a un descenso de su crecimiento y a un desgaste de su modelo económico.
La capital, Berlín, así como la ciudad-puerto de Hamburgo han anulado conciertos y otros espectáculos previstos para el mes próximo. Se han tomado medidas similares en muchas de las 16 regiones (lands o estados) alemanes. Numerosas empresas ven ralentizarse sus resultados.
“Una economía como la alemana, muy dependiente de las exportaciones, se ve más afectada por estos desafíos mundiales que una economía más centrada sobre ella misma”, destacó Merkel.
Su Gobierno presentará mañana nuevas medidas para relanzar la economía. Serán anuncios que favorecerán al sector hotelero y a las pequeñas y medianas empresas a la hora de solicitar créditos.
En concreto, se preparan préstamos públicos para empresas que enfrentan dificultades de caja, esto después de haber facilitado el recurso al seguro de desempleo de corto plazo y desbloqueado varios miles de millones de euros en inversiones.
El dogma presupuestario alemán se apoya en dos reglas: la prohibición inscrita en la propia Constitución de contraer toda nueva deuda federal que exceda el 0,35% del PBI, denominada Schuldenbremse (freno a la deuda), y el compromiso adicional de un presupuesto federal al menos en equilibrio (Schwarze Null), que se respeta desde 2014.
Sin embargo, la regla constitucional prevé excepciones en caso de crisis económica, catástrofes naturales o “situaciones de urgencia extraordinaria”.




Dejá tu comentario