27 de diciembre 2004 - 00:00

Cruzan acusaciones por venta de Disco

Cuando parecía que la pelea por quedarse con Disco había terminado, un fallo de la Cámara Federal de Mendoza y la insistencia de la CAME (Confederación Argentina de la Mediana Empresa) vuelven a poner en duda que Cencosud y sus socios vayan a comprar la cadena de la holandesa Royal Ahold.

La semana pasada, el tribunal de alzada mendocino ratificó la decisión de un juez de primera instancia, ordenando retrotraer la operación a fojas cero. El argumento legal es que el Tribunal de Defensa de la Competencia -órgano que depende de la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia y el Consumidor- contaba sólo con dos miembros, sobre un total de cinco previsto en la ley respectiva, por lo que no estaría habilitada a fallar en la fusión Jumbo-Disco.

•Riesgo

Por su parte, la entidad que preside Osvaldo Cornide -y que acaba de anotarse una victoria no menor al lograr la sanción de la nueva ley de tarjetas de crédito, que equipara los aranceles que pagan los comercios pyme con los de las grandes cadenas- aduce que dicha fusión es un riesgo a la libre competencia.

Así fue como durante el fin de semana Cencosud emitió un breve comunicado, en el que la empresa de Horst Paulmann advierte que recurrirá a la Corte Suprema de Justicia para lograr «dar vuelta» el fallo de la cámara mendocina. «Cencosud recurrirá por arbitrariedad ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación y (...) confía en que la Justicia resuelva el problema generado en la provincia de Mendoza.» La causa en esa provincia fue iniciada por una agrupación de pequeños productores rurales, que aducían verse perjudicados por la fusión, dado que entre Disco, Jumbo y Vea/Plaza Vea tendrían cerca de 80% del mercado minorista de esa provincia.

Pero CAME, en su tercer comunicado desde el jueves último, se lanza con inusual dureza contra Cencosud. Allí le imputa no haber respondido a ninguno de los argumentos expuestos en los dos previos, y la acusa -entre otras cosas- de haber « instalado con la complicidad de funcionarios de diverso rango varias bocas de expendio violando ordenanzas municipales y leyes provinciales». También de practicar «una política siniestra que afecta a productores agropecuarios e industriales, que en su carácter de proveedores son víctimas de transacciones a precios y plazos predatorios».

El comunicado continúa con el ataque, aduciendo que Cencosud ha pactado «bajo presión aranceles ridículamente bajos que son subsidiados por pymes comerciales». Luego le recuerda a la empresa argentino-chilena que «Cencosud debe saber que en la Argentina hay un gobierno diferente, y tomar nota también que ya no existe la Corte Suprema de las 'mayorías automáticas' y de los reiterados per saltum que existían en la década de los noventa». Y finaliza recordando que en el patio de armas del Regimiento I-1 de Patricios «los argentinos observamos con vergüenza que es hoy ocupado por una filial de Jumbo». Como se ve, un mensaje de inusual dureza.

• Asimetría

Fuentes de Cencosud dijeron a este diario que «el fallo de la Cámara cuestionaría todos los procesos de fusión desde 1999 hasta ahora, porque en ningún caso estaba constituido el Tribunal de Defensa de la Competencia con el número de miembros previstos por la ley. Y sin embargo, la única que cae bajo este cuestionamiento es la nuestra... Esto, creemos, constituye una clara asimetría en la aplicación de la ley, y por eso recurriremos a la Corte».

Como se recordará, Cencosud decidió cerrar la operación con Ahold aun a pesar de no haber resuelto todos los nudos legales y administrativos que la habían retrasado durante varios meses. El otro gran interesado en Disco era (¿es?) el empresario Francisco de Narváez, que hasta hoy sigue afirmando que su oferta era superior a la de Paulmann. Lo concreto, por estas horas, es que Disco -a pesar de que está siendo manejada por la gente de Cencosud desde el día en que se anunció la venta- sigue sin definir cuál es su nuevo dueño.

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