15 de febrero 2001 - 00:00

Cupones Bursátiles

Un indicador al que habrá que seguir de cerca, dentro de tantas señales que son a pura intuición o con elementos dudosos, es el que está promoviendo el Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires. Aquí hay una base estadística concreta, tangible, oficialmente avalada y mensualmente a disposición: es la sumatoria de las transacciones reales concretadas en la compra venta de inmuebles. Y, tal lo indican en su informe, resulta un puente entre la macro y la microeconomía. Así, los valores reflejados a lo largo de todo el año 2000 indicaron lo que después resultó la verdad reconocida: un crecimiento nulo.

A través de los informes que nos llegaron desde la firma D'alessio Irol/Harris, se dan precisiones sobre este indicador que tiene dos relevamientos concretados. En este último, del pasado enero, apareció una señal favorable, por cuanto coincidieron con los niveles de 1998 a la misma altura, pasando por arriba de los dos años consecutivos de crisis de 1999/00. Una suba de 2,6%, coincidiendo con la variación del ICE y del Indice de Recaudación. Teniendo por delante la aclaración de «todavía el período de medición es corto para extrapolar la tendencia», lo que sugiere la marca alcanzada es que «se esperaría una ligera recuperación en el nivel de actividad...»

Mirando la estadística, que resume desde enero de 1997 hasta la actualidad, encontramos que los valores mayores resultan siempre en los meses de diciembre, con pico en «123» para 1997, los meses de enero se muestran con los pisos en 1999 -sólo «112»- y en el 2000 que llegó a los «113», por lo cual el «116» de enero reciente se coloca a ras con el máximo de estos años.


En los considerandos de orden técnico que se proveen en el informe, se advierte que existe la seriedad de poder obtener un indicador que refleje de modo muy aproximado una realidad económica que en nuestro medio no tenía instrumentos demasiado confiables y hasta muchas veces contrapuesto. Una buena iniciativa la del Colegio de Escribanos, porque el material que manejan -compilado de este modo- puede realizar un aporte de sumo interés. En la medida que nos lleguen los informes, iremos cotejando no solamente su capacidad de medición, sino también la de pronóstico que pueda tener este índice: lo que puede ayudar a despejar el camino de las inversiones, si se consigue una señal clara para poder imaginar el futuro próximo. Esto, traducido a compra y venta de acciones, puede representar el pegar primero en cualquiera de las tendencias: nada menos que la llave del éxito y respetando lo que aconsejaba Miguel Najdorf en ajedrez: «Primero la idea, después la jugada...».

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