Cupones bursátiles
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El salario mínimo cayó 40% real desde 2023 y está por debajo de los niveles de la década del ´90
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Crédito: el Gobierno busca facilitar la securitización de carteras para dinamizar las hipotecas
Es difícil amar a los norteamericanos, decíamos en días pasados, considerarlos nuestro prójimo y ponerles la otra mejilla: se esfuerzan, de verdad, para ser ellos contra todos, contra el mundo.Y después, se quejan.Y son caraduras en muchas ocasiones, como cuando dan las recetas gloriosas sin reconocer que, dentro del recetario, han venido dando las anteriores del menú: con las cuales se llegó al estado deplorable de la Argentina de hoy, ayudados por «cocineros» locales ciertamente chapuceros.Y entre recetas fallidas y cocineros chantas, se nos fue la historia de las manos, hasta que llega el punto de cocción clave: donde, nos manda a decir el Calvo exportado, que se aprueben los 14 puntos de la que podría llamarse como «Declaración de las Obligaciones Humanas», de nuestro país, o «nos caemos del mundo». ¡Qué miedo, si ahora estamos tan altos!, tan en la gloria, que sería terrible estar fuera del mundo: aunque el mundo, nos dejó afuera. La verdad, ya es bastante denso tener que soportar el día por día del tufo que recorre el país, como para tener que oír a los profetas de afuera y que quieren ganar «chapa» opinando sobre lo que nos pasa, más la solución que debemos adoptar. Ninguno se lo firma, claro. Lo tiran para ocupar un lugar de la marquesina de economistas, o políticos, que se creen en la obligación de diagnosticar y recetar sobre un país que sólo conocen por los ratios económicos. Y nos quieren pasar raya. Pero, antes cobrarnos la factura, para escarmiento de otros. Qué risa.



