27 de diciembre 2004 - 00:00

Cupones bursátiles

Camino a los 1.400, lo cual sería -de llegar a esto antes del 31- casi una fantasía hecha realidad. Pero es notable el modo en que sacó partido el mercado de toda señal que pudiera utilizarse como catapulta. Ya para la rueda normal del jueves se habían alcanzado los 1.356 puntos, tras un momento de descanso el miércoles. Y sin necesidad de ir a la punta de los volúmenes anteriores, sino que con menos de 80 millones de pesos, se varió la mezcla de órdenes y retornó a la suba con cierta comodidad.

Al tiempo que ciertos pronosticadores auguran una alta cobertura del canje, el lanzamiento formal de éste obró de estímulo franco. Con eso y la intención que parece evidente de las carteras, respecto de cerrar los números del año lo más alto posible, se armó un miniciclo navideño que habilita a esperar cuatro ruedas de bastante ritmo en el remate de la semana. El trimestre final, al menos en lo que puede percibirse en sondeo informal, es prometedor de buenos números para unos cuantos rubros de los que participan en nuestra Bolsa. No puede saberse si esto es capaz de cubrir, de avalar, todo aquello que algunos papeles están consiguiendo en esta avanzada de diciembre, pero podrían ser capaces de jugar en favor de aumentar las expectativas por encontrar en lo bursátil activos aptos para recalar en ellos.

Y el tema del canje plenamente lanzado, capaz de atraer mucha más atención general que las propias elecciones, seguramente se lo irá palpitando con el principio del «adelanto» proveniente de la Bolsa.

Allí llegarán instantes de gran decisión, como instancia para ganar o perder bastante, en tiempo corto. El primer gran «test-match» de la temporada se disputará a lo largo del verano, por lo que puede insistirse en la imagen de un mercado «caliente», más que las arenas de la costa. Y está bien que el ejercicio 2005 arranque con la sangre del sistema bullendo en las venas, para darle caracter desde los comienzos. Curiosamente, aquellos nefastos primeros días del llamado «Plan Bonex» -inicios de los '90- se produjeron también en pleno enero, instantes donde la Bolsa registró la caída de una rueda más amplia de su historial, en torno de 50% de un día para otro. Después, cuando el mecanismo resultó exitoso, todo se pudo ir recuperando hasta entroncar con el violento ciclo alcista 1991/ 1992. Salvo que las subas actuales ya respondan a estar «descontando» que el canje de bonos será exitoso, con lo que perdería fuerza cuando sea noticia concreta, es para suponer que habrá cambios muy marcados en toda la línea accionaria: en la Bolsa, como un todo. Descontar y dar por hecho desde ahora parece gran atrevimiento, pero es que los atrevidos nunca han faltado en plaza.

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