18 de febrero 2005 - 00:00

Cupones bursátiles

Tanto darle rosca al hecho de las numerosas ruedas consecutivas en alza, que los noticieros reiteran cada día "el Merval llegó a otra cifra récord", que, al final, le llegó una toma de utilidad con todas las leyes clásicas expuestas. Dejando que el índice tocara todavía más altura, que se entonara con confianza al comprador entusiasta: para aparecerle desde todos los flancos, con órdenes de descremar las utilidades acumuladas. De haber existido un volumen de importancia similar a la previa, probablemente la oferta hubiera pasado más inadvertida en precios. Pero se produjo un arrugue: la avalancha clausuró nuevas órdenes tomadoras y ya las ventas estaban silbando sus cifras por los aires. Con esto, se produjo no solamente el retroceso de estos máximos con récord nominal, sino que el mercado vio de qué modo se tenía que quedar debajo de la línea fronteriza de los 1.500 puntos.

No resultó una fecha afortunada la del martes pasado, se orquestaron de modo codiciosos del lado de la demanda, y los que fueron a esquilar, salieron trasquilados.

La plaza dio muestras de vida plena, haciendo saber que el plano inclinado hacia un solo lado debe poseer energías que solamente de tanto en tanto aparecen. Que la oferta está presente y presta para salir a tomar lo suyo, cuando lo considere oportuno. Vino bien para sacudir un poco el ego del que piensa en lo vertical y supone que todo es ir hacia arriba.
 
El baile se puso bueno, mejor que lo anterior, si es que el movimiento se sostiene con predominios alterados: el modo de verificar que la tendencia alcista, proviniendo de que el mercado quede un poco más arriba que después de la baja anterior. Lo demás, el ascenso sin respirar, obliga a demasiada fuerza consecutiva y ampliando también su musculatura. Nunca esto ha sido aconsejable, a menos que se corra detrás de un cambio estructural de raíces muy profundas y que vaya en dirección de lo que un mercado bursátil precisa. Cambiar al estilo Chávez, formando milicias populares, no caben dudas de que es un cambio radical: pero esto no debería ser vitamínico para una inversión de riesgo, puro exponente del capitalismo.

Las líneas verticales se pudieron ver en 2003, pero por provenir del fondo del pozo y de la crisis anterior. Más atrás, en el ciclo 1991/'92, que significó un cambio estructural con varios condimentos de gran atracción para los operadores (convertibilidad, inflación contenida, privatizaciones, etc.) y, también, viniendo de la hecatombe económica de la " híper" y sus consecuencias.


Por ahora, si todo pasa sólo por el canje, es apropiado la figura del "serrucho" en la línea alcista y las depuraciones periódicas. Subir y apuntalar, moviéndose hacia la altura: que la estatura del volumen permita.

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