Activos públicos que pueden estar sembrando dudas, acerca del techo que poseen, dólar que se tambalea y debe seguir siendo sostenido, falta de alternativas seductoras. Todo, como para armar un escenario propicio a la retoma de posiciones en acciones. Algunas carteras fuertes que van en tal dirección, papeles que se agotan y se ven barridas las plazas más líquidas. Una luz amarilla para los que se habían planteado un curso del mes que tenía las características de volver a ser de desánimo, bajista en su fondo, huérfano de órdenes para intentar algún repuntar duradero. El temor que hace transpirar las manos, por posiciones en descubierto jugadas a esa tendencia contraria, y un girar sobre los talones: saliendo a comprar para cubrirse. El perfil de clásico mercado «sobrevendido» que -de pronto- recrea aquella vieja imagen, que los grandes especuladores de Wall Street denominaban poner al «bajista en un córner». Arrinconados y debiendo salir a la descubierta, se paga un precio alto para capturar lo necesario...
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Toda la descripción acaso responde a movimientos de la semana anterior que fueron tan inesperados como notorios. La figura excluyente, el volumen. Retornando a realizar sumas de tres dígitos, duplicando el ritmo de una rueda para la otra. Pero tal figura es solamente una de las posibilidades, la que describe el proceso de la suba acentuada y el alto volumen. El tema principal es si, realmente, sólo por la falta de alternativas es que algunas carteras poderosas decidieron reingresar. O bien, si es que surgió cierta inversión «de avanzada», por algún hecho en ciernes que debería ser recibido con beneplácito por el mercado de riesgo. La fecha final, el viernes, trajo consigo una fuerte aparición vendedora tomando utilidad. Esto desdibujó bastante lo del jueves, si bien se asimiló a pie firme y consiguiendo un meritorio « empate» al cabo del día. Pero se esfumaron $ 95 millones de efectivo, que no lograron más que mantener el nivel del índice anterior. Demasiada, y valiosa, energía que se tuvo que emplear para estar parados en el mismo lugar. Y lo que debe decirnos la etapa que está curtiendo ahora es si se puede pensar en un mercado de otras dimensiones. O si quedarán algunas ruedas aisladas, como colgadas del aire, y sin mucha explicación racional de su aparición tan arrolladora. Tan falto de entusiasmo estaba el ambiente, que ver caer $ 100 millones de efectivo en un día era como que lloviera «maná» del cielo. Sirvió para sacudir un poco la telaraña del espíritu, bombear adrenalina por las venas de los que estaban vendidos en el aire. Y como para que todo el circuito volviera a parar sus antenas, preguntando qué pasó por la Bolsa, de golpe. Que se hable ya es un logro estimable... Informate más
Dejá tu comentario