Diluida Dálmine Siderca en un grupo que pasó a denominarse Tenaris, con sede en Luxemburgo y cotizante en nuestro mercado, ahora toca el turno a Siderar quedar fusionada en otro grupo, con otra especialidad siderúrgica, que se habrá de denominar Ternium. También, con nueva sede común en Luxemburgo. El primer paso ha sido dado, con la adquisición de la mexicana Hylsamex y ya se solicitó la baja de listado en la Bolsa de aquel país. Desde el punto de vista del simple inversor, importa saber de qué modo se habrá de retirar Siderar de nuestra nómina. Y la manera en que se habrá de redimir a los accionistas minoritarios. Siderar, que está atravesando excelente momento en sus negocios y acaso resulte la acción con mayores virtudes agregadas, posee un valor de libros de algo más de $ 9 (algo más de tres dólares por acción). Pero resulta que en el mercado se la está cotizando en torno a los $ 27 (nueve dólares, holgados). Ajustándose a normas, el valor contable resultaría la referencia. Pero tal medida resultaría casi inaplicable y debido a la gran distancia que existe, con su precio de mercado.
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La propuesta de canjear Siderar por acciones del nuevo grupo conformado, dándoles una valuación que conforme a sus poseedores actuales, parece resultar la salida más directa. Frente a la alternativa, es muy probable que el canje se lleve a término y que la nueva acción por cotizar resulte Ternium y dentro de las características que envuelven a Tenaris, quien envía sus balances en moneda extranjera, se somete a normas contables de otro país y -además- tendrá su sede en el exterior. No es poca cosa el cambio, por más que prevalezca la sensación de que el grupo resultará exitoso en su nueva presencia como uno de los líderes mundiales. Opiniones... son personales. Hubiéramos preferido, como simples seguidores de nuestro mercado, tener a Siderca y a Siderar cotizantes. Dentro del pleno marco de nuestra legislación y controles. En tal caso, sin entrar a medir si resulta de mayor conveniencia estar involucradas en semejantes conglomerados internacionales. Cabe mencionar que Siderar posee como sociedad controlante a una firma denominada III Industrial Investments Inc. y que, tal sociedad, tiene la mayoría tradicional de poco menos que 51% de los votos. En consecuencia, hay otra importante cifra en poder a la minoría. De paso, todo lo bursátil de aquel renombrado Grupo Techint se aleja de nuestra órbita, así como dentro de los grupos económicos nacionales queda ahora erradicada y puesta a competir en lo internacional, desde su nueva sede en Luxemburgo. Se podrá decir que no resultó otra sociedad local adquirida por capital extranjero, aunque lo que se produce es un proceso de lo nacional, a lo multinacional, en una estrategia que no se podría objetar en absoluto. Un modo de ponerse a resguardo, aunque una rama siga operando en el país.