La atención de los operadores y especialmente la de Roberto Lavagna está centrada ahora en un dato clave que se difundirá en Estados Unidos mañana y que puede hacer mermar la aceptación de la oferta argentina por el default.-Se trata del informe de empleo en ese país y, según su resultado, determinará qué tan rápido Alan Greenspan va a subir las tasas.
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La reunión de la Reserva Federal está prevista para el 1 de febrero próximo, es decir en medio del proceso del canje de deuda que cierra el 25. Pero siempre que se llegan a estas fechas, el mercado ya tiene descontada la decisión de Greenspan en función de los datos que fueron surgiendo en las semanas previas de la economía de EE.UU. Por eso la importancia de lo que se conozca mañana.
Concretamente la situación está planteada de la siguiente manera:
• El mercado espera que del informe surja que se hayan creado 175.000 puestos de trabajo. Si el dato oficial es muy inferior, significa que la economía norteamericana está creciendo menos de lo previsto y que no es necesario disponer una fuerte suba de las tasas. . Del otro lado, si el número de mañana es de 250.000 puestos, esto implica que EE.UU. está creciendo a un ritmo muy fuerte y que, para que no haya inflación, es necesario disponer un significativo incremento de las tasas.
• Lo bueno para el mercado, para la oferta argentina y para Lavagna mismo (tiene mucho en juego en la operación) es que ya está descontado por los operadores un dato de por sí alto, como es el de 175.000 puestos. Sería ya muy sorprendente que supere ese número. Pero la posibilidad está abierta. El comienzo de 2005 fue negativo para los mercados emergentes. Brasil, estrella de la región, no paró de bajar y sus títulos están lejos ahora de los máximos logrados en diciembre. Recuérdese que los papeles de la Argentina en buena medida reaccionaron al alza en los últimos meses producto de las noticias positivas que llegaban en lo económico del plan de Lula. México emitió u$s 1.000 millones en un nuevo título de deuda y aspiró dinero de inversores emergentes (al tiempo que otros países seguirán su camino), lo que resta demanda al resto de los bonos en circulación, Brasil incluido.
El BODEN 2012, que alcanzó un récord histórico a u$s 85,50, ahora se opera a u$s 83,25. Pero la sensación en el mercado es que si cayera un dólar más, inmediatamente arreciarían órdenes de compra sobre este título, el más buscado del exterior hoy de las emisiones locales. Por lo pronto, si llegara a desplomarse por debajo de ese valor, la oferta argentina estaría claramente complicada (el rendimiento de este papel es el que se usa para calcular el valor presente de la oferta argentina). Está a la vista que por cómo la oferta fue diseñada depende del azar un dato como es el de los puestos creados por la economía norteamericana.
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