De la mala política y el "buen" mercado

Economía

Si en una elección un político cuenta con el apoyo de 33,68% de la ciudadanía y cuatro años después apenas 14,49% le da su aval, no es raro que el cinismo -característica de muchos de ellos-le permita presentar estos números como una victoria, y si es particularmente miserable, como una revancha. En cambio, si un inversor pierde 57% de su capital, lo más probable es que termine reconociendo que es un incapaz y que debe de haber hecho mucho de malo para perder tanto.
Por esto los inversores suelen ser no sólo más realistas, sino también mejores personas que los políticos.

  • Democracia

  • Más aún. Para salir triunfador en Bolsa no bastacon ganar la mitad más una de las veces. Hace falta -según diversos estudios-hacerlo casi dos de cada tres veces. Podríamos decir entonces que al escoger ganadores el mercado es más democrático que la política (y más feroz cuando castiga). En definitiva, que es más transparente y justo (limpio dirían algunos) que la política. Pasado este instante de reflexión, vamos a lo que nos ocupa. Ya deberíamos estar acostumbrados a la idea de que los huracanes hacen temblar el precio del petróleo cuando azotan el Golfo. Pero en general es el Golfo de México y no del de Arabia, como ocurrió ayer, cuando la amenaza de un ciclón contribuyó a que el precio del crudo trepara a u$s 66,21 por barril.

    Esto, que en otro contexto sería una mala noticia, sirvió de excusa para la suba de los papeles energéticos, que junto con Wal-Mart fueron los principales responsables de la nueva serie de récords que marcaron el Dow (subió 0,06% a 13.676,32 puntos), el S&P 500, el Russell 2.000, etc. ¿Por qué no nos explayamos con la debacle de las acciones chinas? Porque no hay nada que agregar a lo que ya hemos dicho: por ahora, es un tema local y puntual (casi todas las Bolsas orientales cerraron en suba). Es cierto que en la apertura puede haber neutralizado el acostumbrado fárrago de anuncios y rumores de M&A de los lunes (igual que la merma en las órdenes a fábrica), pero el mercado se mide al cierre.

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