20 de julio 2001 - 00:00

De la Rúa y Colombo definían anoche los cambios en el ajuste

De la Rúa definía anoche con Colombo y la conducción del bloque radical de Diputados las medidas de ajuste. Los legisladores ingresaron a la Casa de Gobierno para ratificar su proyecto de recortes: establece una poda en salarios y jubilaciones por encima de $ 1.000, y posterga hasta 2002 la rebaja y la devolución en el Impuesto a las Ganancias y la reducción de 10 centavos en el impuesto sobre las naftas. También establece que 4 puntos de la suba de aportes patronales no podrán ser computados a cuenta de IVA por las empresas de servicios. Hubo una contrapropuesta lanzada por Cavallo que casi duplica el monto del recorte entre las bajas salariales y una generalización del IVA a alimentos y transporte. Pero los cambios son de tal magnitud que difícilmente sean aplicados. El peronismo quedó todo el día a la espera sorpren-dido por las nuevas exigencias de Cavallo. Para hoy se preveía una sesión de Diputados para debatir el ajuste pero su suerte estaba supeditada a las definiciones del Presidente de anoche y a que hubiera suficientes diputados. Habría sesión también en la provincia de Buenos Aires.

De la Rúa y Colombo definían anoche los cambios en el ajuste
Domingo Cavallo contestó ayer las propuestas de ajuste del bloque radical de Diputados con un nuevo proyecto que no sólo recorta salarios y jubilaciones, sino también que dispone una nueva generalización del IVA, aumento de 20 centavos en el gasoil, posterga la rebaja en el Impuesto a las Ganancias y ratifica los proyectos de cambios en IVA e impuesto al cheque (ver nota aparte). Los radicales reaccionaron desconociendo el proyecto y ratificando su propuesta original.

No existía ayer ningún diputado en el oficialismo dispuesto a aprobar ese paquete de $ 2.500 millones. Anoche Jesús Rodríguez, Raúl Baglini, Mario Negri, Horacio Pernasetti, Rafael Pascual y Eduardo Santín comenzaban una cena con Fernando de la Rúa y Chrystian Colombo en la Casa Rosada. Los aliancistas entraron para ratificar al Presidente su proyecto. El justicialismo esperó toda la tarde una propuesta de la Alianza para intentar armar una sesión para hoy donde tratar un paquete de ajuste que a última hora nadie podía precisar.

Minutos antes de la cena, Colombo bajó del auto oficial e ingresó, pasadas las 22, a un santuario conocido, la casa en la avenida Santa Fe, donde vive y despacha sus trajines Raúl Alfonsín.

El jefe de Gabinete llegaba para arriesgar no sólo su dieta con el sándwich que le había prometido el ex presidente; también ponía en juego otra vez sus condiciones de negociador. Debía convencer al ex presidente y jefe partidario, hoy enfrentado con Olivos como si fuera un opositor, de que debía admitir otra negociación con el cavallismo. El dueño de casa había blanqueado su respaldo al paquete del déficit cero según la propuesta que quieren votar hoy los diputados de la UCR, luego de un acuerdo cerrado con el duhaldismo de la provincia de Buenos Aires.
 
Esa actitud había tenido una respuesta violenta de
Domingo Cavallo a media tarde: un contrapaquete que el radicalismo consideró inaceptable. Esa propuesta había sido recibida por los radicales que la analizaron en su reunión de bloque y decidieron no tomarla en cuenta y la declararon «invotable». Es más, muchos legisladores hasta negaban su existencia. Lo cierto es que esta contrapropuesta fue la que motivó la cena con De la Rúa para que el Presidente en persona diera la última palabra. El final de ese encuentro sería tratado cerca de medianoche en la mesa presidida por el Presidente y los principales legisladores del oficialismo en una noche que cerró con final abierto.

Mientras tanto, los peronistas habían recibido una copia de esa nueva propuesta que fue considerada como de imposible debate. Ese paquete, elaborado por Cavallo, significaba ratificar los recortes en salarios y jubilaciones, y sumarle un impuestazo extra que en total armaban un paquete de $ 2.500 millones.

Pasadas las 21.20, se habían retirado de la Casa de Gobierno el equipo de Economía, Domingo Cavallo, Armando Caro Figueroa y Jorge Baldrich. Se quedaron allí Fernando de la Rúa, Chrystian Colombo y Nicolás Gallo, en espera de que llegasen desde el Congreso los radicales Rafael Pascual y Horacio Pernasetti.

Baldrich
y Caro -negociador político del paquete por este sector-se fueron a su casa. Cavallo prefirió quedarse en su despacho de Economía, a pocos metros de la Casa de Gobierno, por si lo llamaba el Presidente para explicar su propuesta.

Este segundo paquete de medidas que anoche encrespó a los radicales del bloque de Diputados había sido elaborado por José María Farré, Baldrich y Caro Figueroa ayer por la mañana. Se lo presentaron a Cavallo durante un almuerzo de todo el equipo en Economía.

En esa oportunidad, Cavallo tomó noticia de que el bloque radical insistiría con el paquete alternativo al que salió del gobierno durante el fin de semana.
Por eso blanqueó el contraataque con el menú que contiene la generalización del IVA, una manera de mostrarle los dientes al Congreso y avisarles que retomaba otra de sus legendarias campañas contra el club de los políticos.

Al anochecer, la aprobación del paquete estaba ya totalmente trabada. El bloque de diputados de la UCR rechazó formalmente el fax con las ideas de Cavallo y ratificó su propósito de sesionar hoy a las 10 para aprobar un menú que contiene un recorte a las jubilaciones de más de $ 1.000, la postergación de la devolución de Ganancias hasta el año que viene, la vuelta atrás al impuesto de hace 15 días a las motonaftas, la modificación al IVA para que se pague el impuesto cobrado y no el devengado, etc.

Divisiones

Con esa minuta salieron hacia la Casa de Gobierno Pascual y Pernasetti. La desconcentración de los cavallistas prepara la jornada de hoy, que abrirá con un gobierno de nuevo dividido en el sector Cavallo y el partido. Los dos dicen respetar la iniciativa del gobierno de avanzar hacia el déficit cero, pero con distintas metodologías:

• El bloque UCR quiere votar medidas que permitan limitar el recorte de las jubilaciones en el nivel de los $ 1.000 hacia arriba. En este empeño habían logrado el apoyo terminal de Alfonsín y Federico Storani, y trabar así la puerta con el pie frente a las pretensiones de Cavallo. Con esos avales ingresaron anoche al despacho de De la Rúa, pasadas las 22, Pascual, Pernasetti, Jesús Rodríguez y Eduardo Santín. Junto al Presidente esperaron pacientes el final de la gestión de Colombo ante Alfonsín.

• El cavallismo arrojó sal a los ojos de los legisladores con el paquete rabioso que fue considerado inaceptable. Lo que necesitamos, dijo el principal negociador de este sector, es un compromiso del Congreso que afecta el método; no podemos dejar abierta la posibilidad de que los legisladores creen nuevos impuestos para compensar los recortes del gasto. Estos recortes, sostienen, tienen valor en sí mismos para lograr el déficit cero. Compartimos, remata el argumento, la idea de reactivar, pero eso no puede ir contra el déficit cero.

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