22 de mayo 2003 - 00:00

De Vido trata de enfriar reclamos por tarifas

En su primera declaración como ministro designado, Julio de Vido dijo sobre el retraso tarifario en los servicios públicos que «todavía ni siquiera hablaría de aumentos». Después, el futuro funcionario repitió el planteo de Néstor Kirchner respecto de que cualquier ajuste estará sujeto a un análisis previo del cumplimiento de los contratos. «Un contrato es un todo, hay que abrirlo y analizar con seriedad el monto de las inversiones real-mente efectuadas para establecer un cuadro tarifario.» Después Roberto Lavagna descartó la posibilidad de un tarifazo. Otro punto más que complicará lograr un acuerdo serio con el FMI.

El futuro ministro de Planificación, Inversión Pública y Servicios, Julio de Vido, dijo ayer que cualquier ajuste tarifario estará sujeto a un análisis previo de los contratos de concesión que incluya el monto de las inversiones realmente efectuadas.

Estas declaraciones son llamativas porque entran en contradicción con el proyecto de ley que está preparando el ministro Roberto Lavagna, aparentemente con el respaldo del presidente electo, Néstor Kirchner, para que el Poder Ejecutivo recupere la facultad de ajustar las tarifas, de modo de autorizar aumentos de emergencia antes de la renegociación de los contratos
.

El proyecto de Lavagna busca modificar la ley de emergencia pública que ordenó la renegociaciónde los contratos de los servicios públicos, y no previó ajustes tarifarios previos a cuenta de la revisión final. Por esta cláusula, la Justicia suspendió dos veces en el último año, los ajustes autorizados en gas y energía eléctrica por el Poder Ejecutivo.

El proyecto de ley contendría además un segundo artículo por el cual la renegociación de los contratos debe ser aprobada «a libro cerrado» por el Parlamento.

Aparentemente, en sentido contrario a ese proyecto, De Vido afirmó ayer que «todavía inclusive ni siquiera hablaría de aumento». «Un contrato es un todo, hay que abrir los contratos y analizar con seriedad el monto de las inversiones realmente efectuadas, para establecer un cuadro tarifario que responda a la realidadde lo que pasó», agregó
. «Sin hacer un análisis trágico de las cosas, hay que llamarlas por su nombre y ponerles los números que realmente ameriten, para poder seguir adelante con las cuestiones. Es decir, las tarifas no tienen que surgir de una discusión sin papeles sino de la discusión concreta del balance de la historia del contrato», agregó el futuro ministro.

• Peajes

En cuanto a las concesiones viales, expresó su rechazo a un sistema de peaje que beneficie a quienes sólo se ocupan de «mantener una ruta y cortar el pastito», pero lo reivindicó «cuando el servicio que se presta es equitativo en relación a la tarifa que se paga». Dijo también que esos contratos «ameritan un estudio en el cortísimo plazo, porque están próximos a vencer» (en octubre).

«Hay que sentarse a conversar porque, además, dentro de la actividad vial hay empresas que no son concesionarias y que quieren trabajar. Y si las concesionarias de los peajes llevan gran parte de los recursos nacionales en subsidios, evidentemente también se quita la posibilidad de desarrollar la red vial en otras áreas que son sensiblemente importantes», completó.

De Vido, al igual que Kirchner, permaneció ayer en Santa Cruz, completando la estructura de su ministerio, en el que estarán las secretarías de Obras Públicas, Transporte, Energía y Comunicaciones.

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