18 de septiembre 2003 - 00:00

Default: para Economía, el que haga juicio no cobrará

«Los acreedores que demanden a la Argentina y no acepten la reestructuración no cobrarán un centavo.» Así le respondieron ayer desde el Ministerio de Economía al fondo EM Limited, que obtuvo un fallo favorable en Nueva York al presentar una demanda ante el gobierno argentino de u$s 700 millones.

Altas fuentes del Palacio de Hacienda minimizaron los efectos del fallo del juez Thomas Griesa, del tribunal federal del distrito sur de Nueva York. «Pese a lo que interpretaron los medios, se trata de una decisión favorable para el gobierno argentino», señalaron.

Según esta explicación, la decisión del juez fue «no innovar por 45 días», lo que implica que se tomará ese plazo para recién después resolver qué camino seguir.

•Propuesta

«En el medio vendrá la propuesta para la reestructuración de la deuda, por lo que el juez está dando tiempo para ir resolviendo la situación», señalaron. Además, resaltan que «el juez lo único que hizo fue reconocer la validez del reclamo, como sucede cuando una empresa se presenta ante el juzgado en el marco de un concurso preventivo».

Otro elemento favorable que mencionan en Hacienda es que el juzgado neoyorquino no haya admitido los pedidos de «acciones de clase» que presentaron tanto el fondo EM Limited como otros acreedores que están demandando a la Argentina (en total hay seis demandas iniciadas en Nueva York).

La «class action» permite que un grupo de inversores se sume a una demanda presentada por un tercero, siempre y cuando posean bonos de las mismas características emitidos en la misma jurisdicción. Esto podría multiplicar rápidamente los casos contra la Argentina.

EM Ltd. es una empresa fundada a principios de los '90 por el inversor Kenneth Dart, con el objetivo de comprar bonos de países emergentes. En 1994 no aceptó la reestructuración de la deuda brasileña en el marco del plan Brady y también participó en la renegociación de Ecuador tras el default de 2000. Ahora quiere sacar provecho de la renegociación que entabló la Argentina.
Una de las principales preocupaciones que tienen en la Secretaría de Finanzas es que se multiplique la cantidad de inversores que no acepte la propuesta del gobierno argentino, lo que en la jerga financiera denominan «hold outs».

Para que no fracase la propuesta de reestructuración que lanzará el gobierno deben representar aproximadamente menos de 10% del total de la deuda argentina en default (el monto supera hoy los u$s 90.000 millones).

•Embargos

Para evitar que quienes no aceptaron la reestructuración terminen siendo los primeros en cobrar (como sucedió, por ejemplo, en Perú), el Ministerio de Economía está diseñando un nuevo esquema para que los canales de pago no puedan ser interceptados por estos «fondos buitres».

Por lo pronto, la demanda de EM Ltd. en Nueva York no implica, al menos por ahora, problemas de embargos de cuentas o de activos argentinos en el exterior.
«La situación está mucho más complicada en Alemania, donde los jueces están tratando de embargar hasta cuentas del consulado argentino», se quejaron en el Palacio de Hacienda, donde resaltan que no se está respetando el Tratado de Viena, que deja a salvo las representaciones consulares de acciones judiciales.

Hasta ahora, la causa de la compañía EM Ltd. es la más grande que pesa sobre la Argentina por el default. Existen otras demandas, incluso con fallos favorables, pero con montos que no superan los u$s 40 millones en conjunto.

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