El gobierno analizaba anoche algún tipo de mecanismo, que no sea un decreto de necesidad y urgencia, para implementar una prórroga en el plazo para que las entidades financieras decidan si adhieren al sistema por el cual pueden vender una parte o la totalidad de su cartera morosa al fideicomiso creado para tal fin. Este régimen fue ideado por el Poder Ejecutivo y aprobado por ley como instrumento de ayuda para los deudores de créditos hipotecarios con problemas para liquidar sus préstamos en los plazos acordados originalmente.
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Hasta ayer sólo los bancos oficiales y el banco Credicoop habían adherido al sistema, mientras que el resto decidirá hoy su actitud o implementará la misma política que ofrece el Estado pero sin adherir directamente al esquema.
El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, había asegurado el martes 16 de marzo que el gobierno nacional iba a prorrogar el plazo para que los deudores hipotecarios con problemas para pagar sus créditos se inscriban en este programa de refinanciación oficial, siguiendo en realidad instrucciones de Néstor Kirchner. Esta medida debía haber aparecido por decreto, cosa que no ocurrió hasta ayer, pero como la decisión presidencial fue avanzar igualmente en algún tipo de solución, hasta hoy a la mañana se estudiará alguna fórmula técnica que sirva para saltar el decreto de necesidad y urgencia, pero igualmente aplicar algún tipo de prórroga temporal. Lo que ya no ocurrirá tampoco es la posibilidad de extender el plazo con la intervención del Poder Legislativo, que no puede aprobar una ley en menos de 24 horas.
Originalmente, a través de la comunicación «A» 4.117 del BCRA con fecha 16 de marzo, se fijó hasta el 23 de este mes el plazo para que las entidades financieras y los fideicomisos que tengan hipotecas presenten una nota en carácter de declaración jurada manifestando su adhesión al sistema, así como la cantidad de deudores y los importes.
Hasta el momento, manifestaron la decisión de vender su cartera morosa el Banco de la Provincia de Buenos Aires (el primero que adhirió), que tiene cerca de cinco mil préstamos hipotecarios en mora; el Banco Nación, constituida por entre 6.800 y 7.000 hipotecas por valor total de 200 millones de pesos, y el Banco Ciudad con 600 hipotecas por un monto de 21 millones de pesos. También el Banco Credicoop anunció su adhesión al sistema, y el gerente general de la entidad, Carlos Heller, dijo la semana pasada que los casos de morosos hipotecarios de esa entidad «no son muchos, apenas algo más de 40», pero adelantó que «ya está tomada la decisión de pasar la cartera al fideicomiso».
En tanto, aún no se expresaron los bancos Río, Galicia, Hipotecario, Francés y BankBoston. La ley de rescate para los deudores hipotecarios morosos cubre a quienes tenían créditos para vivienda única de hasta 100 mil pesos, y hubieran entrado en mora entre el 1 de enero de 2001 y el 11 de setiembre de 2003. El mecanismo ideado establece refinanciaciones de hasta 12 años, y fija un tope máximo para que los beneficiarios no paguen mensualmente más de 25 por ciento de sus ingresos.
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