"Depósitos se pueden devolver todos en dólares"
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Periodista: ¿Cuál es la propuesta económica de Unión por Todos?
Marco Rebozov: Queremos una economía moderna, abierta, integrada a un mundo globalizado y altamente competitivo, donde la competitividad debe lograrse a partir de un sector público reformulado y no a expensas de la pauperización del salario como está ocurriendo a partir de la devaluación.
P.: ¿Pero qué van a hacer con los salarios?
M.R.: El salario en estos momentos está destrozado, con una fuerte pérdida del poder adquisitivo, y con una caída de 70% en dólares. Aunque deben ser libres, a un tipo de cambio como el actual de, por ejemplo, $ 3,5, debieran incrementarse sustancialmente, como para estar en dólares sólo algo por debajo de lo que era antes de la devaluación, y prácticamente sin pérdida del poder adquisitivo local. El aumento salarial debiera darse junto con una recomposición de los precios relativos, de los precios de los servicios privados y públicos. No es una expresión de deseo, sino la consecuencia de un programa integral que incluya la normalización de las tarifas y la liberación de los demás precios y salarios hoy reprimidos, en un contexto de recuperación de la confianza y reversión en el flujo de huida de capitales, que recomponga la demanda interna.
M.R.: La moneda debe recuperar la certidumbre para hacer contratos. Eso lo vamos a lograr con una gran consistencia fiscal, con superávit, y con un fuerte respaldo, no sólo en reservas, sino con apoyo institucional internacional.
P.: ¿Qué piensan del sistema cambiario?
M.R.: Se ha destrozado la moneda en su función de unidad de cuenta, de medida, como para hacer cualquier contrato. Por eso no podemos pensar nunca más en un sistema cambiario como instrumento de ajuste fiscal, vía baja de salarios como el que se hizo, o como instrumento de competitividad. Fíjese que las exportaciones no aumentaron luego de la devaluación, y en realidad pasamos a ser los primeros exportadores mundiales, pero de ahorro nacional, de capitales.
P.: ¿Qué piensan hacer con la deuda pública?
M.R.: Vamos a proponer cancelarla totalmente, capital e intereses, en base a un superávit primario de 3,5% del PBI, al cabo de unos 25/30 años. Este esfuerzo es el mismo que veníamos haciendo sólo para pagar intereses. La Argentina no podrá volver al mercado voluntario de capitales por mucho tiempo, y no le conviene tener más deuda, porque si tuviera acceso al crédito, pagaría tasas no convenientes. Queremos acabar con el problema de la deuda para siempre, y no tener que negociar nunca más un crédito con el FMI.
M.R.: No se olvide que más de 50% de la deuda pública está en manos de argentinos, entre ellos las AFJP, y los bancos que deben devolver los depósitos. De hecho sólo necesitamos mayores plazos y menores tasas compatibles con un esfuerzo razonable de 3,5% del PBI anual como el propuesto.
P.: ¿Tiene razón el FMI en no cerrar el acuerdo con la Argentina?
M.R.: La raíz de nuestros problemas está en nosotros mismos, pero el FMI también se está equivocando.
P.: ¿A qué se refiere?
P.:¿Están a favor de perder reservas y cumplir, o romper con el FMI y los organismos internacionales?
M.R.: Si perdemos reservas podemos ir a la hiperinflación, y si entramos en default a la hiperrecesión, y luego posiblemente también a la hiperinflación. Es como que nos den a elegir entre cortarnos un brazo o cortarnos una pierna. Así son las alternativas que plantea este gobierno y esta situación política de total desencuentro. Tenemos que evitar ambas cosas con coherencia y al menos un poquito de generosidad por parte de todos los poderes del país.
P.: ¿Qué harían con los plazos fijos reprogramados?
M.R.: Los depósitos reprogramados deben pagarse en dólares, tal cual fueron hechos. Y los bancos los van a poder pagar porque los créditos que otorgaron también se van a recuperar.
P.: ¿Cómo van a hacer para recuperarlos?
M.R.: El gobierno les pagará su deuda, y los préstamos serán recuperables con un nuevo salario, con empresas que ganen y vuelvan a tener valor. Los créditos se pagarán de acuerdo a las posibilidades de cada uno, las que van a mejorar notablemente.
P.: ¿Cómo van a hacer para que las empresas vuelvan a tener crédito?
M.R.: Tenemos que reconstruir el sistema financiero, básicamente a partir de un mayor compromiso de las casas matrices de los bancos extranjeros, y del apoyo del Banco Central e instituciones internacionales como prestamistas de última instancia. También vamos a recurrir al apoyo externo para darle mayor soporte jurídico a los depositantes y a los préstamos. Mientras tanto, vamos a recuperar inmediatamente el crédito de mediano y largo plazo, fundamentalmente orientado a las PyMEs, mediante tres mecanismos destinados al mercado de capitales: el ahorro de los trabajadores en las AFJP, exenciones del impuesto a las ganancias a cambio de inversiones en instrumentos financieros de oferta pública, y mediante la banca publica.
P.: ¿Qué harían con los bancos públicos?
M.R.: Se va a convertir en banca transaccional y de servicios. Captará depósitos a la vista y cajas de ahorro, con altos encajes. La capacidad prestable será destinada únicamente a instrumentos de mediano y largo plazo para PyMEs, de oferta pública y elevada liquidez. Con esto también se pretende acabar con los préstamos oficiales directos a empresas, que casi siempre terminan como incobrables, y que después tenemos que pagar los contribuyentes.



