El índice de desempleo de EEUU subió en junio pasado al 6,4 por ciento de la población activa, el nivel más alto en nueve años, informó hoy el Departamento de Trabajo.
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La mayoría de los economistas esperaba un aumento de una décima sobre el índice de desempleo de mayo que había sido del 6,1 por ciento, pero la cifra final fue mayor después de que la economía perdió 30.000 puestos de trabajo durante el mes pasado.
Hubo pérdidas de puestos de trabajo en las fábricas, el comercio minorista y los servicios, mientras que hubo aumento de empleo en la construcción, la educación y la asistencia sanitaria.
La economía estadounidense ha perdido puestos de trabajo entre febrero y junio, en el que se han destruido 394.000 empleos, según las cifras oficiales.
Entre los hispanos, la tasa de desempleo subió del 8,2 por ciento al 8,4 por ciento, y entre los negros aumentó del 10,8 al 11,8 por ciento.
Durante el primer trimestre la economía de EEUU creció a un ritmo anual del 1,4 por ciento, el mismo que en los tres meses anteriores, y el informe de hoy sobre desempleo al cierre del segundo trimestre sugiere que las empresas siguieron deshaciéndose de trabajadores. La mayoría de los analistas cree que la economía debe mantener un ritmo de crecimiento del 3 por ciento o más para que empiece a disminuir el desempleo.
En otro informe, el Departamento de Trabajo indicó que en la semana pasada aumentó inesperadamente el número de solicitudes de subsidio por desempleo y llegó a las 430.000, esto es 21.000 más que la semana anterior.
El número semanal de solicitudes de subsidio por desempleo ha estado desde febrero por encima de 400.000, una cifra que según muchos economistas señala el umbral hacia un mercado laboral débil.