Deuda: Economía apuesta a los bonos dólar linked y a los FCI para apuntalar el fondeo neto

Economía

Busca despejar pagos de noviembre. Lanzará nuevas Letras de muy corto plazo exclusivas para FCI, que podrán ocupar hasta 15% de su cartera.

Martín Guzmán buscará en el último trimestre acotar el crecimiento del peso de la emisión monetaria en el financiamiento del déficit del Tesoro, con el foco puesto en evitar presiones adicionales sobre la brecha cambiaria. Para ello, intentará apuntalar las colocaciones de deuda en pesos de la Secretaría de Finanzas con la perspectiva de renovar los vencimientos por cerca de $1 billón pendientes hasta fin de año e incrementar el fondeo neto. En esa línea, apuesta al regreso de los bonos dólar linked, a la colocación de nuevos títulos de muy corto plazo dirigidos a fondos comunes de inversión (FCI) y al despliegue del programa de Creadores de Mercado.

Mañana el Ministerio de Economía realizará una doble operación protagonizada por los títulos atados al dólar oficial. Por un lado, realizará la primera licitación de octubre en busca de al menos $74.600 millones, que contará con el regreso del bono dólar linked a 2023 (TV23). Por otro, como anticipó Ámbito, hará un canje voluntario para despejar por anticipado parte del vencimiento del bono dólar linked T2V1, uno de los compromisos más exigentes de lo que resta del año ya que representa un pago cercano a los $175.000 millones pautado para el 30 de noviembre.

La demanda de este tipo de títulos, suscriptos y pagaderos en pesos pero atados a la evolución del tipo de cambio oficial, se incrementó en las últimas semanas a raíz de las apuestas de los inversores por cubrirse de una eventual devaluación poselectoral, un escenario que el Gobierno descarta. Así, los bonos dólar linked a 2022 profundizaron sus rendimientos negativos en el mercado secundario: el TV22, que expira en abril, cerró el viernes con una tasa del -7%; y el T2V2, que vence en noviembre del próximo año, terminó con una tasa del -3,7%. En el caso del TV23, se operó al +1,5%.

La intención de la Secretaría de Finanzas –que encabezan Rafael Brigo y Ramiro Tosi- es aprovechar esa búsqueda de cobertura para sumar fondeo y para despejar el calendario de pagos de noviembre. “El mercado de dólar linked tiene demanda”, explican fuentes oficiales. Además, será también una señal concreta de que no está en los planes oficiales una devaluación abrupta después de las elecciones ya que, si esto ocurriera, se elevaría mucho el costo de financiarse por esta vía.

En concreto, el canje de mañana se realizará en el marco de la ley 27.651 que permite tomar el título elegible a valor técnico, en este caso el T1V1 a u$s1.000,3528 por cada u$s1.000 de valor nominal. A cambio, se ofrece una canasta de otros dos bonos dólar linked, compuesta en un 30% por el T2V2 (a un precio de u$s1.042,75 por cada 1.000 nominal) y en un 70% por el TV23 (a u$s999,42).

En la licitación, Finanzas ofrecerá cinco instrumentos. Además del TV23, con el que buscará el equivalente en pesos a u$s350 millones, pondrá sobre la mesa cuatro Letras con las que apuntará a conseguir otros $40.000 millones: tres a tasa fija (Ledes), con vencimiento en diciembre, enero y febrero; y una indexada a la inflación (Lecer), a julio de 2022. Todos los montos son ampliables. Los cinco títulos saldrán sin precios mínimos ni máximos, es decir, sin referencia de tasa. Pero las cuatro Letras también fueron colocadas la semana pasada y, allí, Finanzas convalidados rendimientos de entre 40,2% y 41,74% nominal para las Ledes y del 4% real para la Lecer.

Los vencimientos deuda de mercado a refinanciar en los primeros días de octubre suman $77.535 millones, según datos de la Oficina de Presupuesto del Congreso. El grueso se concentra en el Bonte TO21, del cual más del 35% está en manos de fondos extranjeros de acuerdo a una estimación de Facimex Valores. Se trata del último gran vencimiento del año con elevada participación de estos actores, que presionan por dolarizarse a través del contado con liquidación. Esa es otra de las razones del regreso de los dólar linked al menú de la licitación.

En busca de pesos de los FCI

En el último trimestre, Guzmán buscará apuntalar el endeudamiento neto para contener el creciente peso de la emisión en el mix de financiamiento del Tesoro. La premisa es que una mayor impresión de pesos recalentaría aún más la presión sobre los dólares financieros. La meta dispuesta en el Presupuesto 2021 era financiar el 40% del déficit anual con deuda y el 60% con asistencia del BCRA. Hasta julio, esa pauta se sobrecumplió pero las dificultades para sostener el ritmo de rollover hizo crecer la emisión hasta el actual 70%. En Economía reconocen cierta flexibilización en la meta y señalan que estarían conformes también con un mix del 35%-65%. Para eso, buscarán elevar el ratio de refinanciación de la deuda, que en septiembre fue del 107%, con el objetivo de que en el año el rollover se ubique entre el 115 y el 120% (hasta el momento acumula 117%).

En ese marco, el Gobierno lanzó una nueva medida que apunta a atraer un mayor flujo desde los FCI a las colocaciones de deuda del Tesoro. El viernes, la Comisión Nacional de Valores publicó en el Boletín Oficial una resolución que habilita a los fondos comunes de inversión (que manejan un patrimonio de casi de $3 billones) a suscribir títulos públicos a 30 días o menos de duración por hasta el 15% de su cartera. Una importante fuente oficial le confirmó a Ámbito que se tratará de un nuevo tipo de instrumentos de corto plazo exclusivo para los FCI (money market y T+1) que lanzará Finanzas en las próximas licitaciones. Serán intransferibles y total o parcialmente precancelables. “Es otra iniciativa de mayor diversificación del menú de inversiones”, afirmó.

Alfredo Schclarek Curutchet, investigador del Conicet y de la consultora Equilibra, consideró que “es positivo que se amplíe la base de financiamiento y que los FCI inviertan en títulos del Tesoro”. En ese sentido, planteó que es importante la estrategia del Gobierno de profundizar el mercado en pesos con distintas medidas, aunque sostuvo que su escasa dimensión pone límites sobre lo que puede financiarse por esa vía. Y señaló que ahí hay un trade-off respecto de la política expansiva que hace necesario “cuidar la estabilidad macro”. Y agregó: “Estamos dentro de los parámetros de lo manejable pero sin mucho resto. Un poco más de emisión la economía lo va a poder acomodar. Lo más importante es que se sostenga el superávit de cuenta corriente. Mientras sobren dólares en la cuenta comercial, si bien la situación es complicada, podemos evitar saltos abruptos”.

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