Humes: "No tener un acuerdo pronto sería malo para todas las partes"

Economía

El CEO de uno los grandes fondos acreedores de Argentina habló de los desafíos que creó el covid y dijo que el problema de fondo del país son los déficits fiscales recurrentes.

Hans Humes, CEO de Greylock Capital, tiene experiencia en negociar con la Argentina. Fue uno de los referentes del Comité Global de Accionistas de Bonos de Argentina, la contraparte con la que Roberto Lavagna encaró en 2005 el proceso de canje por la deuda defaulteada en medio de la crisis de 2001 y 2002. El fondo de inversión que Humes fundó y maneja es especialista en deuda de mercados emergentes. Y es, en este contexto de negociaciones con el ministro Martín Guzmán, una de las voces de los acreedores que se mostraron amables con la última propuesta presentada por el país a los inversores externos.

En los últimos días, Humes habló con varios medios argentinos. “Los acreedores deben reconocer, si estamos hablando del precio, del valor de la transacción, que la diferencia entre 53,5 y 56 (dólares de valor presente de los bonos) eso realmente no vale mucho”, dijo el CEO de Greylock en declaraciones a radio Continental. Además, remarcó que la dura posición que asumieron algunos bonistas en particular está relacionada con su falta de experiencia en procesos de reestructuraciones soberanas. Es por esa intransigencia de algunos acreedores, que encabeza BlackRock, que Greylock optó por salir del grupo ACC, uno de los tres grandes conglomerados de bonistas que llevaban adelante las negociaciones. A contramano de sus anteriores compañeros de grupo (que se unieron a los intransigentes), Humes avaló cerrar un acuerdo con la Argentina.

En medio del raid mediático, Humes habló con Ámbito y aseguró que no llegar a un acuerdo “sería malo para todas las partes”.

Periodista: ¿Qué evaluación hace del proceso de negociación con Argentina?

Hans Humes: Evito hacer críticas a ninguno de los lados; creo que el covid ha presentado desafíos y generado efectos en el mercado financiero internacional y en la economía argentina. El covid trajo mucha incertidumbre para poder proyectar escenarios y capacidades de común acuerdo.

P.: ¿Piensa que esta negociación puede fijar un estándar para el resto de las negociaciones de deuda de los países emergentes?

H.H.: Es difícil saberlo. El contexto bajo el cual se han llevado acabo las negociaciones es único y ha cambiado permanentemente desde el inicio de las negociaciones con Argentina.

P.: ¿Qué pasaría si no se produce un acuerdo? ¿Qué impacto podría tener en las finanzas internacionales en este contexto?

H.H.: No tener un acuerdo pronto sería un mal escenario para todas las partes. Y va a ser difícil para Argentina poder retomar el sendero de crecimiento sustentable y dejar atrás años de estancamiento. Esta crisis ha dejado a la Argentina en niveles de PBI de 2004 y una situación social que necesita ser resuelta con crecimiento económico saludable y mayor productividad. Para esto se necesita inversión pública y privada, ambos los cuales se verían seriamente limitados.

P.: En la Argentina se cuestiona el proceso de endeudamiento iniciado en 2016, ¿qué piensa usted de eso? ¿El mercado no veía riesgos en invertir en la Argentina?

H.H.: Cada gobierno asume su propia política económica y el resultado luego es testeado en los votos. El problema de fondo son los déficits fiscales recurrentes que ha sido común a gobiernos de distinto color político en Argentina. Los riesgos sí los veía el mercado, si se comparan las tasas a las cuales se ha endeudado Argentina en relación a otros países en la región.

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