Diálogos de actualidad
Antonio de la Rúa, el hijo mayor del Presidente, pidió ayer hablar por una radio porteña para aclarar que no es cierto que esté interesado en comprarse un departamento. De paso desgranó algunas revelaciones sobre su relación con su padre y cómo éste lleva adelante su azarosa gestión. Veamos lo que habló con Marcelo Longobardi, que lo tuteó en el diálogo pese a que admitió que lo conocía recién en esa charla por "Radio 10".
-
A menos de 45 días: los consejos para viajar al Mundial 2026 sin gastar todos tus ahorros en dólares
-
Caputo destacó el impacto del acuerdo con la UE en exportaciones e inversiones
puedo, y después estoy con Shakira, acompañándola a ella que también está en un momento definitorio de su carrera, un momento muy importante, también es como muy fuerte todo lo que le pasa a ella...
P.: ¿Qué edad tiene? Vos tenés 26, ¿Shakira?
A. de la R.: 24.
P.: ¿Es verdad que se compraron un departamento de no sé cuántos millones?
A. de la R.: No, por eso quería hablar con vos, porque me parece que necesitaba algún medio donde aclarar esta cuestión. Lo del departamento es una falsedad total. O sea, desde el principio a fin. Es difícil imaginarte de dónde salen esas versiones, porque jamás estuve en ese departamento, jamás pisé una inmobiliaria, nunca se me ocurrió pensar en comprar un departamento ni a mí ni a Shakira, ni conozco a Costantini ni a nadie. O sea, de un día para el otro salen versiones, que yo estoy acostumbrado, esto pasa muy a menudo con la gente que está ahí expuesta, ¿no? Pero me parece que... yo siento que ya llega un momento que, de algunas cuestiones puntuales tengo que defenderme. La forma que encontré de defenderme es la vía legal, hacer una carta documento, iniciar acciones, como para poner un poco de verdad, neutralizar un poco tantas versiones de un lado o del otro. Pero las cartas documento... yo le pedí a los medios que publicaron esa versión, que rectificaran la información y no lo hicieron. Entonces lo hago a través de otro medio, para que la gente se entere, ¿no? y sepa cómo es la verdad. O sea, nada, nada, ni un pedacito de lo que se dice es verdad. Lo que pasa es que yo me imagino a la gente cuando ve estas noticias, de la forma en que lo plantean, que debés creer, porque te ponen: «Llegó a tal hora, subió, le gustó tal cosa, tal otra no le gustó, lo acompañó tal». Es todo tan increíble que vos decís: «¿Quién no va a creer esto, no?», entonces me parece que, cuando se plantean las cosas así, tengo que empezar a defenderme legalmente, y es lo que voy a empezar a hacer cuando sienta que me están injuriando.
P.: Eso te pasa porque tal vez no das una nota, ¿no?
A. de la R.: Yo no siento que tengo que darlas. Si es así, es terrible, si yo no accedo a sacarme una foto me difaman, no sé, quiero pensar que no. Pero lo que sé es que yo empiezo a defenderme, por lo menos legalmente, entonces digo: «Bueno, está bien, vos me difamás, yo te inicio una acción», porque es en parte muy loco ¿no? abrir una revista y que cuenten detalles, como si hubiesen estado ahí, de algo que nunca existió, es otro mundo.
P.: ¿Te vas a casar?
P.: Muy difícil.
P.: ¿Seguís trabajando con tu padre?
A. de la R.: No, no estoy trabajando con él, lo apoyo, lo acompaño y lo ayudo cuando estoy acá en la Argentina, pero no estoy trabajando con él.
P.: ¿No haría falta una actitud distinta de parte del Presidente?
A. de la R.: Yo lo conozco, es un luchador. Es un tipo que no va a parar, que va a seguir, va a seguir, que está peleando y va a continuar peleando a pesar de las críticas y de las campañas que le quieren hacer o de los ataques, él va a seguir, y lo veo con muchas ganas de pelear, lo veo muy concentrado en que se aproveche esta oportunidad y crear las condiciones para que se den las formas que se necesitan.
P.: ¿No temés que pueda ocurrir lo mismo después del canje de deuda?
A. de la R.: No, me parece que las cosas ahora son mucho más sólidas. Me parece que el plan de competitividad le da la otra pata, porque empieza a reacomodar algunas distorsiones impositivas, de alentar a los sectores, porque acá creo que lo importante es involucrar a todos los sectores de la producción, y creo que, en ese sentido, lo que hace Cavallo es muy interesante, de ir juntándose de uno por uno, preguntándole: «Bueno, ¿qué necesitás? ¿En qué nos podemos poner de acuerdo? ¿En qué te puede ayudar el gobierno?», y me parece que esta es la forma de aprovechar las oportunidades, ¿no?, escuchando a cada uno de los sectores, y atendiendo la problemática puntual de cada uno. Me parece que eso le va a dar mucho empuje a esto.
P.: ¿Cómo se puede gobernar sin el más mínimo consenso partidario? El acuerdo con Estados Unidos es una idea...
A. de la R.: El acuerdo con Estados Unidos, y me parece que además la Alianza, sí tiene sus problemas internos; tiene gente que dio un paso al costado, gente que está acostumbrada... no es una Alianza muy acostumbrada a ser oposición, y bueno, prefiere dar un paso al costado, pero se votaron todas las leyes que hicieron falta, ¿no? Me parece que ese compromiso en el Congreso está. Ahora, cuando se empieza a hablar de la reforma del sistema político, y continuar el achicamiento del gasto, ya se achicaron 2.000 millones, y seguir ajustándolo, y creo que se está hablando de generar consenso sobre los grandes temas que vos estás planteando, ¿no? Me parece que hay esa conciencia en todos los sectores de la dirigencia, e incluso en los sectores de la Alianza. Creo que están todos muy dispuestos a aprovechar esta oportunidad, y me parece que lo van a lograr, que están todos luchando y lo van a sacar adelante.
P.:Arancelamiento universitario.
A. de la R.: Creo que las cosas, en mi opinión, no se plantean así. Es como una visión demasiado simplista de las cosas..., una decisión contundente sobre el tema universitario, sobre el arancel, y al día siguiente te cortan todas las calles, entonces decís «¿Por qué lo hicieron así de un día para el otro? ¿Esto, no hay que conversarlo? ¿No hay que plantearlo de otra forma? ¿No tendrían que haber empezado a hablar de a poquito?». Es como, ¿viste? Todo tiene dos caras, ¿no? Creo que...
P.: Acordate cuando Menem resolvió, por ejemplo, terminar con el servicio militar obligatorio. Imaginate si hubiera discutido con los generales, los almirantes, los brigadieres, los coroneles...
A. de la R.: Sinceramente creo que no es válida la comparación porque era un tema casi terminado el de la conscripción. La Universidad involucra muchos sectores muy activos, con los que tenés que llevar conversaciones, me parece que es válida la opinión de todos en esto.




Dejá tu comentario