Dicen que sin la promoción industrial no hay provincia
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Periodista: ¿Cuál es la situación social en la provincia?
Daniel Gallo: Complicada. Nos llega gente de todo el país para instalarse, pero esto se da en un contexto en que nuestros recursos desde Nación están congelados, al punto que, por ejemplo, hace tres años que no nos dan fondos para construir una escuela y tenemos que valernos con fondos propios para lograr una contención social. Para dar una idea de la situación baste mencionar que en el hospital de Río Grande se abren unas 500 historias clínicas en apenas una semana.
P.: ¿Hay riesgo de estallidos?
P.: ¿Si se aprueba la reconversión industrial que piden, cambia el panorama?
D.G.: Empezaría a haber actividad. Tierra del Fuego se propone fabricar todos aquellos productos tecnológicos que hoy se traen desde el exterior como celulares o línea blanca. Por ejemplo, son alrededor de 2 millones los celulares que se importaron en 2002 de Brasil. En cambio, en la provincia se producían anualmente 1 millón de televisores y este año sólo hemos hecho menos de 100.000.
P.: ¿Por qué no aprueba Nación el proyecto de reconversión?
D.G.: Cuando llevamos nuestra propuesta, (Eduardo) Duhalde estuvo de acuerdo y la llevó a Economía, pero es ahí donde está frenada. Por este tema discutí con (Jorge) Sarghini, quien se basa en juicios de valor apresurados y no tiene una justificación técnica. Además, un gobierno de transición no puede pronunciarse frente a Tierra del Fuego, que se estructuró en base a una ley de promoción industrial y que gracias a ésta se convirtió en provincia. Si sacamos la promoción, entonces saquemos la provincia.
P.: ¿Sin la reconversión no firman el Pacto Fiscal?
D.G.: Igualmente las pautas de ajuste del Pacto Fiscal ya las hemos cumplido todas. Y no ahora, sino desde 2000, por eso subsistimos y ahora lo único que pedimos es que se nos permita fabricar. De todos modos, la situación de conflicto posible por no adherir al Pacto ya la tenemos: baja en la recaudación, deudas de Nación constantes...
P.: Más allá de este tema, ¿cuál es el panorama económico de la provincia?
D.G.: La devaluación nos provocó una distorsión terrible. El año pasado íbamos a recibir inversiones por más de u$s 500 millones por petróleo y gas, pero entró a jugar la devaluación y nos provocó algo grave con el gas, que al estar pesificado dejó de ser atractivo, porque ahora el m3 vale siete veces menos que en el resto del mercado. El panorama se completa con que tenemos créditos tomados en el exterior en dólares contra las regalías de u$s 50 millones que fueron pesificadas y ahora valen casi cuatro veces menos. Y pensar que accionamos en base a la Ley de Convertibilidad...
P.: ¿Cree que deberán ser revisados los acuerdos ya firmados por Nación con otras provincias para reducir déficit?
D.G.: Si no hay acuerdo con el Fondo tendrán que reformularse, porque habrá que pensar en otro país. Esta es la respuesta para los que decían que no pagando la deuda externa la Argentina se iba a recuperar. Este año hemos dejado de pagar 10.000 millones y no se creó ni un solo puesto de trabajo.
P.: ¿Qué opinión le merece la gestión de Duhalde?
D.G.: Ha sostenido la gobernabilidad y tenemos fe en él para que pueda ayudar a la provincia.
P.: ¿Existe una discriminación de la Nación con provincias chicas como Tierra del Fuego?
D.G.: No lo vemos así, y si lo han hecho, ha sido así siempre, ya que nunca nos han dado ni menos ni más de lo que nos corresponde, simplemente reclamamos lo que nos deben y las medidas que consideramos justas.



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