Vuelta a la normalidad en el escaso circuito del dinero; el mercado local consiguió treparse a un ritmo de negocios de unos $ 23 millones para sus acciones, superando levemente la participación del segmento CEDEAR. Esto, acaso, es lo que podría quedar para el «haber» de una rueda nuevamente amorfa, expectante, envuelta en un raro ambiente exterior e interior. Salvo la normalidad del sistema bursátil, que siempre se ajusta a sus simples y sabias leyes de oferta pública, todo lo que constituye el marco, el contexto, ahora la está rodeando. Sitiando. En la víspera, las puntas Merval se abrieron entre un mínimo de 578 y un máximo de 586, para cerrar en un fallo ponderado: con 584 puntos. Y esto derivó en una suba módica, de 0,82% para la cartera clásica. El indicador por capitalización, Burcap, lo hizo en 0,56 por ciento.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El listado Merval contuvo ayer una buena porción de acero en su aleación: porque resultó el día de Acíndar, con una mejora de 6% y casi 1,6 millón de papeles. Cerrando casi en el máximo tocado, concluyó en $ 0,96 y siendo la estrella solitaria de una jornada con matices opacos. Se puede rescatar a Bansud, con su 4% de alza, más de 3,1 millones de títulos. Y, por allí, agregar a Minetti, que se superó en 3%. La fecha aportó muy poco, para determinar el verdadero punto de la tendencia que lleva ahora la plaza, tan pendiente de hechos críticos para el mundo. Y con la consabida inestabilidad del ambiente local, huérfano de incentivos. Dio parar subir, un poco...
Dejá tu comentario