6 de octubre 2002 - 00:00

Disminución de la Calificación de Venezuela al profundizarse la crisis económica y política; la Perspectiva es Negativa

NUEVA YORK (Standard & Poor's) 24 de septiembre de 2002, Standard & Poor's Ratings Services redujo hoy la calificación crediticia de emisor de largo plazo en moneda extranjera de la República Bolivariana de Venezuela a 'B-' de 'B' y la calificación de corto plazo en moneda extranjera a 'C' de 'B'. Standard & Poor's no califica la deuda en moneda local de la República. La perspectiva de las calificaciones en moneda extranjera continúa siendo negativa.

“a disminución de calificación refleja el empeoramiento del tenso estancamiento político y la profundización de la crisis económica. La fuerte desconfianza que existe entre el gobierno, aquellos quienes respaldan al Presidente Hugo Chávez y la oposición impide una solución a la crisis de gobernabilidad, habiendo resultado en una contracción interanual del 9,9% en el segundo trimestre de 2002”afirmó el analista de Standard & Poor's Bruno Boccara. A pesar de los elevados precios del petróleo, el desempleo y la inflación están incrementándose, reflejando la falta de efectividad de las políticas económicas del gobierno de Chávez.

Aunque la depreciación de casi un 100% del peso bolivariano con respecto al dólar estadounidense en un año contribuyó significativamente a reducir el déficit fiscal Standard & Poor's espera que el déficit del presupuesto del gobierno central ascienda a 1,1% del PBI para el año 2002 el gobierno se encuentra enfrentando agudas dificultades en su autofinanciamiento, como queda reflejado en su intención de modificar las reglamentaciones de redistribución de las ganancias del Banco Central de Venezuela. Esto afectaría aún más la independencia del banco central y probablemente conduciría a una mayor salida de capitales, lo cual podría inducir al gobierno a fortalecer los controles de capitales, en detrimento de los deudores externos privados.

Standard & Poor's considera que el servicio de deuda para lo que resta del año puede cubrirse vendiendo los activos líquidos del sector público. Será difícil cumplir con los pagos de capital e intereses que vencen en el año 2003, debido fundamentalmente a que los vencimientos de los bonos denominados en pesos bolivarianos se ha acordado. Los mercados de capitales externos continúan cerrados a la deuda de Venezuela, y los bancos locales se han mostrado renuentes a renovar los préstamos existentes aun a elevadas tasas de interés.

Las calificaciones de Venezuela se encuentran limitadas por.

n Serias limitaciones de financiamiento. Los recursos del FIEM, contrariamente a lo que se esperaría de un fondo de estabilización de petróleo, se han agotado a pesar de que los precios del petróleo son elevados. La administración de la crisis de liquidez durante el año 2003 presentará desafíos significativos.
n Polarización Política. Será difícil reducir la polarización política, pese a que esto se ha vuelto un prerrequisito para resolver la crisis de liquidez de un modo tal que no ocasione el colapso completo de la economía. La polarización política amenaza seriamente el equilibrio social del país de producirse una implosión de la economía.
n Instituciones débiles y un deterioro del sistema de control. La adopción de leyes, en noviembre de 2001, que refuerzan los controles del gobierno en la asignación de recursos afecta seriamente la confianza.
n Un fracaso de los sucesivos equipos económicos del país productor de petróleo en la mejora de la distribución del ingreso y la solución efectiva de la pobreza y demás temas sociales. Las políticas económicas a menudo han carecido de consistencia. Las recientes declaraciones por parte de las autoridades como respuesta a la profundización de las crisis económica y el exacerbamiento de la crisis de liquidez no son conducentes para la inversión y el crecimiento.
n Excesiva dependencia de los ingresos por petróleo. Las perspectivas generales de crecimiento del país, sus finanzas públicas y balanza de pagos dependen en alto grado de las fluctuaciones de los precios del petróleo.

La perspectiva negativa refleja los actuales problemas políticos que afectan a Venezuela. Las futuras acciones de calificación probablemente reflejen el éxito o fracaso de la sociedad venezolana de resolver el actual impasse político. A su vez, esto permitiría a las autoridades adoptar un conjunto de políticas fiscales y monetarias consistente.

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